El dolor se planta en la calle cuando la Justicia no alcanza. Familiares, amigos y compañeros de Stefanía Sosa se movilizaron este viernes frente a Tribunales de Paraná para exigir que el caso no quede en la nada: quieren una condena justa por el choque fatal ocurrido en la intersección de Circunvalación y Churruarín.
La imagen es dura. Mientras la familia clama por justicia en la calle, la madre de Stefanía continúa internada, en coma inducido y con respirador, luchando por su vida tras el mismo siniestro que le quitó a su hija. Dos tragedias en una sola familia, y el reloj de la Justicia corriendo a su propio ritmo.
La movilización frente al Palacio de Tribunales concentró a decenas de personas que llegaron con carteles y la voz en alto. El reclamo fue claro y sin vueltas: que el proceso judicial refleje la gravedad de lo ocurrido y que no haya atenuantes que diluyan la responsabilidad penal.
El caso de Stefanía Sosa se suma a una larga lista de siniestros viales que sacuden a Paraná y que, con demasiada frecuencia, terminan en condenas que no conmueven a nadie. La familia lo sabe y por eso eligió la calle: porque el silencio, en estos casos, es cómplice. El expediente sigue su curso en la Justicia entrerriana.


