Sin la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) en la mesa, el Gobierno de Entre Ríos decidió no esperar más y puso las cartas sobre la mesa: 3,5% de aumento remunerativo para los haberes de septiembre, tomando como base agosto, con liquidación inmediata.
La reunión paritaria prevista para este viernes no pudo realizarse por la ausencia del gremio. Ante los plazos que impone la liquidación de haberes, el Ejecutivo provincial resolvió dar a conocer la propuesta vigente y avanzar con su pago, dejando en claro que la negociación no está cerrada. La idea, según explicaron desde el gobierno, es “no demorar el cobro a los trabajadores mientras continúa el diálogo paritario”.
El mensaje político que acompañó el anuncio fue directo y sin rodeos. Desde la administración provincial remarcaron que la discusión salarial se da en un contexto que “exige responsabilidad y prudencia”, condicionado por la actividad económica, los ingresos tributarios y el escenario nacional. “Entre Ríos no es una isla. Trabajamos para que cada propuesta sea responsable, sostenible y posible de cumplir”, señalaron. Una frase que, leída entre líneas, anticipa que no habrá grandes sorpresas en la negociación que viene.
El gobierno del gobernador Frigerio destacó que las paritarias se mantienen abiertas desde el inicio de la gestión, con diálogo permanente con los gremios. En los próximos días continuará el análisis de las cuentas provinciales para retomar la negociación la semana próxima. La palabra “posible” que repiten desde el Ejecutivo marca el techo de la discusión: no habrá oferta que no tenga respaldo en los números reales de la provincia.
Con este movimiento, el Ejecutivo garantiza el pago del 3,5% remunerativo sin dilaciones y mantiene abierta la búsqueda de una mejora salarial adicional. Los estatales entrerrianos cobrarán el incremento de septiembre mientras los gremios y el gobierno retoman el diálogo la próxima semana para definir si hay margen para una mejora mayor.


