Los números no mienten, aunque duelan. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al segundo trimestre de 2026 y el panorama laboral en Entre Ríos no es para festejar: el desempleo subió en los dos aglomerados relevados, Concordia y Gran Paraná.
En Concordia, la tasa de desocupación trepó al 6,1%, cuando un año atrás marcaba el 5,4%. En el Gran Paraná el salto fue mayor: del 5,6% al 6,7% en el mismo período. Son los aglomerados urbanos relevados, no el conjunto de la provincia, pero la tendencia es clara y preocupante.
Uno de los indicadores más reveladores del informe es el de las personas que ya tienen trabajo pero salen a buscar otro. En Concordia ese porcentaje pasó del 8,3% al 11,6% en un año. En Gran Paraná el salto fue aún más fuerte: del 15% al 20,8%. No es gente sin trabajo; es gente que trabaja pero no le alcanza o no está conforme con lo que consiguió. Una señal de fragilidad laboral que los promedios suelen ocultar.
La subocupación también se movió. En Concordia pasó del 6,3% al 9,1%, un aumento significativo en apenas doce meses. En Gran Paraná se ubicó en el 15,6%, prácticamente sin variación respecto del año anterior, pero en un nivel que sigue siendo alto.
Hay un dato que matiza el cuadro en Concordia: la tasa de empleo subió, del 37% al 39,4%. Más gente trabaja, sí. Pero también más gente busca trabajo y más gente está subocupada. La contradicción tiene una explicación posible: la economía informal absorbió a una parte de la población activa en empleos precarios o de baja carga horaria. En Paraná, en cambio, la tasa de empleo bajó del 44,2% al 43,3%.
El dato nacional cierra el cuadro con fuerza. La tasa de desocupación en Argentina fue del 7,9% en el segundo trimestre de 2026, el nivel más alto desde 2021. Subió 0,3 puntos porcentuales respecto del mismo trimestre del año pasado y 0,1 puntos frente al primer trimestre de este año. La tasa de actividad se ubicó en el 48,9% y la de empleo en el 45%. El informe también registró un aumento de la informalidad laboral en términos interanuales.
En los aglomerados del interior del país, la desocupación llegó al 7,6%, con un incremento de 1,3 puntos porcentuales respecto de un año atrás. La subocupación demandante alcanzó el 9,1%, casi un punto más que en el segundo trimestre de 2025. El mercado laboral argentino muestra una recuperación que, por ahora, no termina de consolidarse en empleos de calidad.


