No fue fácil llegar hasta acá, pero Argentina está en cuartos. La Selección Argentina enfrenta este sábado a Suiza en una llave que nadie quiere perder, con el sueño mundialista bien vivo y los nervios a flor de piel.
El camino hasta esta instancia tuvo de todo. En los octavos de final, el equipo nacional necesitó remontar y sufrir hasta el final para vencer a Egipto por 3 a 2 en un partido que se definió en los minutos finales. No fue una goleada cómoda ni una tarde de fútbol brillante: fue una victoria de carácter, de las que dejan marca.
Ahora el rival es Suiza, una selección que nunca regala nada, ordenada tácticamente y con experiencia en este tipo de cruces eliminatorios. No es un equipo que venga a especular: sabe jugar y sabe presionar. Argentina tendrá que estar fina desde el arranque si no quiere meterse en otro partido de infarto.
El encuentro se disputará en el Kansas City Stadium y el pitazo inicial está previsto para las 22 horas. Una noche de cuartos de final, con todo lo que eso implica: un paso más y se está en semifinales; un tropiezo y se termina el Mundial.


