La pregunta que encendió alarmas en Brasilia es simple: ¿Flavio Bolsonaro está en Brasil, en Argentina o ya voló a Estados Unidos? La respuesta, por ahora, sigue sin confirmación oficial.
La Policía Federal de Brasil investiga si el excandidato presidencial salió del país pese a una orden judicial que le prohibió cruzar la frontera. La versión que circuló esta madrugada fue dura: que habría cruzado por tierra hacia la Argentina para tomar un vuelo a Estados Unidos.
El dato que complica la historia es que el senador no apareció en ningún punto de control migratorio brasileño. Ese registro fue verificado por la policía federal y abrió una investigación que ya tiene olor a irregularidad, aunque todavía no hay prueba de que haya pisado suelo argentino.
En Argentina, la versión se fue desinflando con datos duros. El Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, dijo que no tiene registros de ingreso de Bolsonaro, y la Dirección Nacional de Migraciones confirmó que no registró “ingreso alguno de Flavio Bolsonaro a la República Argentina”.
El avión quedó como un testigo incómodo. Una aeronave Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, de la empresa Baires Fly S.A., aterrizó anoche en Puerto Iguazú a las 23.45, proveniente del Aeroparque de Buenos Aires.
La salida estaba prevista para las 2 de la madrugada, con cuatro pasajeros a bordo, pero no se concretó porque faltaba uno de ellos. Según fuentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la partida quedó frenada y el avión permaneció en el aeropuerto de Misiones.
La Policía de Misiones informó que la aeronave sigue en Puerto Iguazú. Sus pilotos son de nacionalidad argentina y las autoridades iniciaron controles sobre la aeronave y la tripulación. Finalmente, la documentación de la empresa quedó en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro.
Del otro lado de la frontera, la campaña de Bolsonaro salió a desmentir. El coordinador general de la campaña presidencial, el senador Rogério Marinho, desmintió que el excandidato haya salido del país: “Eso no sucedió”.
La orden brasileña es de peso. Horas después de perder el balotaje, Flavio Bolsonaro fue intimado a entregar sus pasaportes y quedó impedido de salir del país por una causa judicial. Tenía 24 horas para cumplir, y hasta el martes por la mañana todavía no lo había hecho.
La notificación llegó en plena vía pública, cuando salía de visitar a su padre en Brasilia. La medida fue ordenada por el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, en una decisión reservada. El expresidente, que cumple prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado, teme según fuentes cercanas que su hijo pueda ser detenido.
En un video, el senador dijo que fue intimado por la policía a entregar sus pasaportes y que tiene prohibido dejar el país. Denunció un intento de intimidación y agregó: “Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y me voy a defender de esta aberración”.
El senador sostuvo que la decisión fue firmada el domingo a la noche, tras su derrota, y la vinculó con una declaración de su hermano, el exdiputado Eduardo Bolsonaro, radicado en Estados Unidos. Según Flavio, su hermano habría dicho que debía salir del país si perdía la elección, aunque Eduardo lo desmintió: “Yo nunca dije eso”.
Por ahora, la hipótesis de la fuga por Argentina no tiene confirmación oficial. La investigación brasileña sigue abierta, el avión permanece en Misiones y la única certeza es que la frontera volvió a ser el centro de un episodio que mezcla política, aviación privada y tensión judicial.


