La ARCA puso la lupa sobre una operatoria que mueve plata hacia Meta, Netflix y Shein, y el número que preocupa no es chico: un eventual perjuicio fiscal que podría superar los US$120 millones. No es una cifra de pasillo: es una eventualidad que obliga a repensar cómo se cobra lo que se paga desde el exterior.
La ex AFIP analiza si este sistema, que permitió abonar publicidad sin ingresar los tributos correspondientes a la contratación de servicios digitales del exterior, vulnera o no las obligaciones fiscales vigentes. El punto no es si se puede pagar con billeteras: el punto es si, al hacerlo, se saltean los impuestos que pesan sobre esos movimientos.
El foco está puesto en EBANX, una plataforma de origen brasileño que gestiona pagos al exterior. La operatoria, en sí, es legal; lo que se analiza es la forma en que se canalizan los pagos, con billeteras virtuales o medios de cobranza locales en los que no se cargan los costos fiscales de los medios tradicionales.
En redes, distintos influencers promocionan medios de pago “alternativos” para suscripciones a plataformas como Netflix o Spotify, o para comprar en sitios como Shein y Temu. El punto en común es vender la idea de pagar publicidad de Meta “sin impuestos”, con costos más bajos que los que tienen los bancos tradicionales o las tarjetas de crédito.
La investigación busca determinar si esas publicaciones describen una modalidad de pago legítima o si reflejan un mecanismo destinado a eludir obligaciones tributarias. Entre los gravámenes bajo análisis figuran el IVA del 21%, las retenciones del Impuesto a las Ganancias aplicables a pagos al exterior y otros tributos vinculados con el movimiento de fondos. La operación también afecta la recaudación de Ingresos Brutos por servicios digitales del exterior.
Si los anunciantes pueden destinar sus presupuestos a Meta mediante un sistema que reduzca la carga tributaria, la plataforma internacional obtendría una ventaja frente a los medios argentinos. ¿No te parece que, cuando se cambia la forma de pagar, también se cambia el piso de competencia y se abre una pregunta incómoda sobre quién termina cargando el costo de la evasión?
El análisis de ARCA apunta al tratamiento fiscal de los llamados Local Payment Methods, utilizados por plataformas internacionales para cobrar servicios digitales evitando el pago de los impuestos correspondientes. Ahí está el nudo: no se discute la existencia de la plataforma, sino el camino por donde entra y sale el dinero.
El avance llega en un momento en que el gobierno firma acuerdos con plataformas para frenar el contrabando. El lunes, el ministerio de Economía firmó un acuerdo con la industria y las empresas de comercio electrónico: Mercado Libre, Facebook e Instagram darán de baja sitios denunciados, con procedimientos que podrían derivar en el retiro de celulares, juguetes, cosméticos, neumáticos y notebooks. La señal es clara: el Estado quiere cerrar atajos, pero todavía falta ver cómo se aplica la lupa a los pagos digitales.


