La discusión por la ley de carrera de los agentes sanitarios volvió a la agenda. Desde UPCN, la secretaria adjunta Domínguez fue directa: sobre una ley “obsoleta” no se pueden hacer “revisiones y correcciones parciales”. El mensaje es claro: no alcanza con retocar un texto viejo para resolver un problema que hoy se siente en el sistema de salud. La posición del sindicato es que la norma necesita una revisión integral, no un retoque cosmético.
La norma vigente data de 1997, y desde el gremio sostienen que hoy “debemos replantearnos la carrera”. La frase que resuena es simple: “Queremos una nueva ley, no un parche”. Ahí se define el conflicto: se discute el marco general, no un detalle administrativo. No se trata de un ajuste fino, sino de repensar cómo se insertan los trabajadores en el sistema. Y eso no se resuelve con un parche, se resuelve con una ley nueva.
El gremio también dejó clara su postura: no alcanza con “ampliar las funciones que cumplen o exigirle más trabajo, sin que haya un resultado de reivindicación”. Por eso, UPCN trabaja en “un texto alternativo de esta norma, que introduce modificaciones en diversos aspectos, que son en beneficio de los trabajadores”. La idea es que la nueva ley ordene la relación entre quienes trabajan en el sistema de salud y las condiciones en que lo hacen.
La bronca también aparece por los tiempos. Domínguez cuestionó el “apuro inusitado para tratarla y darle vía” y reclamó: “Tomémonos el tiempo, no para dilatar sino para debatir”. “No estamos de acuerdo con eso”, añadió. La advertencia es política y sindical a la vez: la Legislatura no puede hacer leyes para los trabajadores sin escucharlos. Si el objetivo es resolver un conflicto, la velocidad no puede ser un argumento.
La dirigente insistió en que “en la próxima reunión de comisión nos tienen que convocar por primera vez, pero no tiene que ser la única”. El reclamo es directo: la Legislatura tiene que “debatir con los trabajadores”. En el fondo, el mensaje es simple: si la ley de carrera se va a reescribir, el debate no puede ser una formalidad.
La postura gremial también reconoce un dato: la situación de los agentes sanitarios está en la agenda legislativa. Para UPCN, eso es un avance, pero “con eso no alcanza”. El punto es que una ley de carrera no se resuelve con una discusión apurada: se resuelve con contenido, con condiciones y con un marco que ordene la relación entre trabajadores y sistema de salud. Si la Legislatura quiere una norma que funcione, tiene que sentarse a hablar con quienes la van a vivir todos los días.
El debate sigue en el circuito legislativo, pero el gremio ya dejó el termómetro al aire: sin una revisión integral, sin debate y sin una convocatoria que no sea puntual, la discusión por la carrera sanitaria va a seguir abierta. El próximo paso será ver si la comisión incorpora a los trabajadores como parte del debate o si la ley termina avanzando con el apuro que el gremio cuestiona. La pelota está en el lado legislativo.


