No están suspendidos, están pausados. Esa es la distinción que Humming Airways salió a marcar ante la circulación de versiones periodísticas sobre el futuro de la ruta Concordia-Buenos Aires. La aclaración es importante, pero el fondo del asunto también: los vuelos no están operando y los pasajeros que dependen de esa conexión tienen que esperar.
Desde la compañía explicaron que la medida responde a problemas técnicos en la aeronave utilizada para el servicio. “Están pausados por mantenimiento general programado de la aeronave, que lleva su debido tiempo”, indicaron. La situación tiene un antecedente concreto: a principios de agosto un tero chocó contra el avión y averió uno de los motores. “No hubo daños, pero lleva muchas revisiones extensivas del motor. Coincidió con la revisión general programada”, aclararon desde la empresa.
La coincidencia entre el incidente con el ave y el mantenimiento programado extendió los tiempos fuera de lo habitual. Es el tipo de situación que en la aviación no se apresura: los protocolos de revisión de motores son exhaustivos y no admiten atajos. Que haya ocurrido al mismo tiempo que el servicio general de la aeronave complicó el cronograma.
Consultados sobre cuándo vuelven a volar, desde Humming Airways estimaron que podrían retomar la ruta hacia Aeroparque a mediados de octubre. Una fecha tentativa que, si se cumple, implicaría semanas más de espera para quienes necesitan viajar entre Concordia y la capital del país por vía aérea.
La ruta Concordia-Buenos Aires representa una conexión estratégica para la ciudad y la región, y cualquier interrupción prolongada impacta directamente en pasajeros frecuentes, hombres de negocios y quienes necesitan acceder a servicios de salud o gestiones en la metrópoli. Por ahora, la compañía pide paciencia y sostiene que el regreso está previsto para la segunda quincena del mes que viene.


