Un paso concreto en una obra que venía esperando. El Club Ciclista recibió el nuevo piso de guatambú para su polideportivo, adquirido en Misiones, y la institución ya tiene fecha tentativa para la colocación: noviembre.
El material llegó y eso no es un detalle menor. En el mundo de las obras deportivas, donde los plazos se estiran y los presupuestos explotan, tener el insumo principal en el depósito es casi media cancha ganada. El guatambú es una madera dura, noble, de las que se usan en canchas de básquet de primer nivel, y su traslado desde Misiones ya implica una logística que la institución resolvió.
La inversión total de la obra ronda los 100 millones de pesos, una cifra que no es chica para un club de barrio que depende de sus socios, sus rifas y sus actividades para sostenerse. Por eso la institución continúa recaudando fondos: la llegada del parqué no significa que el financiamiento esté cerrado, sino que el proyecto avanza en paralelo con la búsqueda de recursos.
La proyección de colocar el piso en noviembre le da al club un horizonte claro. Si los tiempos se cumplen, el polideportivo podría estar operativo con su nueva superficie antes de que termine el año, lo que impactaría directamente en las disciplinas que se practican bajo ese techo y en la posibilidad de recibir eventos de mayor envergadura.
El Club Ciclista sigue apostando a su infraestructura con el esfuerzo propio que caracteriza a las instituciones que construyen desde adentro, sin esperar que todo llegue de afuera.


