No se rinde. Después de encajar uno de los reveses judiciales más resonantes de los últimos años, Burford Capital abrió un nuevo frente contra Argentina: el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), tribunal dependiente del Banco Mundial, aceptó la solicitud del fondo inglés y habilitó un arbitraje por la nacionalización de YPF.
El dato fue confirmado por fuentes del Gobierno nacional que siguen de cerca la causa. Y desde la Casa Rosada se apuraron a aclarar el alcance real del movimiento: “Esto es otra instancia que arranca desde cero, nada tiene que ver con la victoria que consiguió Argentina en los tribunales de Estados Unidos”, dijeron.
El contexto importa. En junio pasado, la Corte de Apelaciones de Nueva York dio vuelta un fallo de primera instancia que había condenado al Estado argentino a pagar USD 16.100 millones, suma que con intereses trepaba a unos USD 18.000 millones. Ese fallo original lo había dictado la jueza Loretta Preska en 2023. La cámara lo revocó el 27 de marzo y fue considerado un triunfo histórico para el país.
Burford, que había comprado los derechos de litigio a empresas que se sintieron perjudicadas por la expropiación del 51% de YPF a la española Repsol —dispuesta por ley durante el gobierno de Cristina Fernández en 2012—, anunció tras la derrota que iba a agotar todas las instancias disponibles: la Corte Suprema de Estados Unidos y el propio Ciadi. Ahora cumplió con la segunda parte de esa promesa.
El golpe en los mercados fue inmediato: las acciones de Burford cayeron más de un 7% en la jornada, y desde el día previo al fallo adverso de cámara hasta hoy la empresa acumula una pérdida de más del 51% de su valor bursátil. Un derrumbe que habla por sí solo sobre cómo el mercado evalúa las chances reales del fondo.
Desde el Gobierno explicaron que hay 90 días para establecer el calendario procesal y que el Ciadi, a diferencia del litigio en Estados Unidos, no distribuye información pública sobre los casos por defecto. Argentina, según trascendió, tiene intención de que el proceso sea transparente: “Solemos ser flexibles en eso y queremos que sea público el proceso, pero será parte de un acuerdo previo”, señalaron fuentes oficiales.
El arbitraje en el Ciadi es un camino largo, técnico y con reglas propias, completamente independiente de lo que ocurrió en los tribunales norteamericanos. Argentina deberá preparar su defensa en un escenario diferente, con otros tiempos y otra lógica procesal. El expediente acaba de abrirse.


