Una herramienta electrónica, nominativa y trazable quedó fuera de juego por una resolución que, según los contadores entrerrianos, dispara más problemas de los que resuelve. La Comisión de Asuntos Financieros del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Entre Ríos (CPCEER) formuló observaciones formales contra la Resolución General CNV Nº 1166, que establece la transferencia bancaria como único medio habilitado para mover fondos entre los Agentes del Mercado de Capitales y sus clientes, dejando afuera al ECheq como mecanismo de fondeo de cuentas comitentes.
Desde la Comisión aclararon que comparten el objetivo de fortalecer los controles y la prevención del lavado de activos. Pero ahí termina el acuerdo. Consideran que la eliminación generalizada del ECheq es desproporcionada frente a los riesgos que busca mitigar, y que incorpora costos y fricciones innecesarias para empresas, profesionales e inversores que usan el mercado de capitales para administrar su liquidez cotidiana.
El argumento central es técnico y difícil de rebatir: el ECheq es un instrumento electrónico nominativo y trazable, ampliamente utilizado por pequeñas y medianas empresas, y especialmente relevante para los sectores agropecuario, agroindustrial y comercial de Entre Ríos. Hasta la nueva norma, una empresa podía endosar el ECheq recibido a su Agente de Liquidación y Compensación y disponer de los fondos una vez cobrado efectivamente. Si el cheque era rechazado, no había fondos disponibles y por lo tanto no existía riesgo crediticio para el intermediario.
Lo que más incomoda al CPCEER es la contradicción interna de la normativa: la resolución elimina el ECheq por el riesgo de rechazo, pero mantiene habilitada la negociación de cheques de pago diferido, una operatoria donde sí existe riesgo crediticio real que el mercado administra de manera habitual. La lógica, dicen, no cierra.
En términos prácticos, la nueva exigencia obliga a que las cobranzas comerciales ingresen primero al sistema bancario y luego sean transferidas al mercado de capitales. Eso implica pasos adicionales, costos operativos y efectos financieros que pueden desalentar el uso del mercado de capitales como herramienta de gestión diaria para las empresas.
La Comisión también metió el bisturí en el plano tributario. Para una proporción significativa de las MiPyMEs, el Impuesto sobre los Créditos y Débitos Bancarios puede computarse como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias: el 100% para micro y pequeñas empresas y el 60% para industrias manufactureras medianas tramo 1, según el artículo 6° de la Ley Nº 27.264. La operatoria con ECheq no implicaba una menor carga tributaria definitiva, sino una diferencia en el momento en que los recursos ingresaban al fisco. Si hay asimetrías que corregir, dicen los contadores, que se corrijan con instrumentos fiscales, no eliminando un medio de pago trazable.
Otro punto crítico es la falta de previsibilidad regulatoria. Las Resoluciones Generales CNV Nº 1139 y Nº 1141, dictadas en mayo de este año, habían avanzado en controles manteniendo habilitado el uso del cheque. La RG Nº 1141 incluso había optado por regular su uso limitando a dos los egresos de fondos por día y por cliente, en lugar de eliminarlo. Que ese criterio haya sido revertido en un plazo tan breve dificulta la planificación financiera de empresas y participantes del mercado, advierten desde el CPCEER.
La posición del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Entre Ríos es clara: el desarrollo del mercado de capitales argentino requiere integración con los instrumentos que las empresas ya usan, no restricciones que las alejen de él. La pelota queda en la cancha de la Comisión Nacional de Valores, que deberá decidir si revisa o sostiene una norma que, al menos desde Entre Ríos, genera más preguntas que respuestas.


