El salario mínimo nacional docente está en $500.000. Un número que, dicho así, suena a algo. Pero puesto en contexto, no alcanza ni para pagar un mes de alquiler de un departamento en cualquier ciudad del país. Eso lo dijo Pozzi, candidato a vocal en las elecciones de CTERA, y el dato es tan contundente que no necesita adornos.
“Lo que es el piso nacional docente que, en otro momento, era una herramienta fundamental para oxigenar la discusión en las provincias, hoy vale menos que un alquiler“, explicó Pozzi, quien también señaló que la quita del FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente) implicó una pérdida directa del 10% del salario de los docentes. El panorama no mejora en las provincias: en Entre Ríos, el piso está fijado en $850.000, que según el dirigente sindical equivale exactamente a lo mismo: el valor de un alquiler.
Pozzi apuntó también contra el desfinanciamiento de la educación pública. La ley establece que el presupuesto educativo debe representar el 6% del PBI; la ejecución real, según el último informe de CTERA, es del 0,67%. Una diferencia que no es un error de cálculo sino una decisión política. En ese marco, remarcó que el INET (Instituto Nacional de Educación Técnica) fue eliminado en los hechos, aunque no en el papel.
Sobre el endeudamiento de los trabajadores, Pozzi recordó que cuando la CTA se movilizó al Ministerio de Economía para denunciar que el 24% de la masa salarial se va en prácticas usurarias habilitadas por la Ley Bases, la respuesta del presidente fue burlarse de los endeudados. “¿Cuál fue la respuesta política del Presidente? Burlarse de las personas endeudadas“, dijo el candidato, sin rodeos.
El agotamiento docente también fue parte del diagnóstico. Pozzi señaló que el alto número de licencias no es un abuso del sistema sino la consecuencia directa de condiciones de trabajo deterioradas: enfermedades, agotamiento físico y situaciones de violencia en las aulas. “Lo que está pretendiendo ocultar venalmente son las enfermedades, el agotamiento físico, las situaciones de violencia que se viven en las escuelas“, afirmó.
Por su parte, Ponce, secretaria general de AGMER Gualeguaychú, puso el foco en las docentes mujeres, que en muchos casos sostienen dos o tres cargos simultáneos. “Claramente eso tiene un impacto en la escuela, en los vínculos que se dan en las escuelas“, advirtió, y cuestionó que el gobierno de Frigerio hable de calidad educativa mientras sus políticas van en sentido contrario a las condiciones que la harían posible.
Las elecciones en CTERA se dan en un contexto de movilización sostenida: paros nacionales, marchas de antorchas, volanteadas en rutas. Pozzi subrayó que la huelga no es la única herramienta, pero sí la más visible cuando el descuento salarial no logra frenar la voluntad de los docentes de hacer medidas de fuerza. La disputa por la conducción del sindicato más grande de la educación argentina se libra, entonces, en medio de un debate que va mucho más allá de los nombres en la boleta.


