Hay un dato que Frigerio repitió con orgullo y que vale la pena subrayar: Entre Ríos concentra prácticamente el 90 por ciento del cabotaje fluvial de granos de toda la Argentina. Un número enorme para una provincia que, según el propio gobernador, tenía ese potencial “adormecido” durante años. La visita al Puerto de Diamante fue la excusa perfecta para poner eso sobre la mesa.
El gobernador Rogelio Frigerio recorrió este martes las instalaciones del puerto diamantino acompañado por el ministro de Planeamiento e Infraestructura, Hernán Jacob, y otras autoridades provinciales y locales. El mensaje fue claro: los ríos entrerrianos no son un paisaje, son una herramienta de desarrollo, y el gobierno provincial dice estar dispuesto a usarla de verdad.
“Más puertos y más actividad portuaria es más trabajo para los entrerrianos, más riqueza y más generación de empleo“, afirmó Frigerio durante la recorrida. Y agregó que la provincia “hoy entiende que nuestros ríos y nuestros puertos son parte fundamental de nuestro desarrollo futuro”, marcando una diferencia con gestiones anteriores a las que, sin nombrarlas, acusó de haber ignorado ese activo estratégico.
Entre los anuncios concretos que rodearon la visita, el secretario de Industria, Catriel Tonutti, mencionó la incorporación de un convoy de barcazas con capacidad para cargar unas 28.000 toneladas de soja y confirmó la decisión de reactivar puertos subocupados, incluyendo a Ibicuy como puerto de salida provincial en la hidrovía. Ese último punto es relevante: Frigerio destacó que Entre Ríos “forma parte por primera vez en la historia de la hidrovía”, lo que a su juicio abrirá la puerta a inversiones privadas de mayor escala.
El intendente de Diamante, Ezio Gieco, sumó su voz al optimismo y señaló que empresas como Cargill, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y la Agrícola Regional ya están cargando cereal en el puerto, algo que según él “no solía suceder”. Lo interpretó como una señal de confianza del sector privado en la gestión y en la seguridad jurídica que ofrece el Estado provincial.
El desafío ahora es sostener el ritmo. Frigerio fue el primero en advertirlo: “No es un proceso de un día para el otro, pero había que empezarlo”. La infraestructura portuaria entrerriana tiene historia, tiene posición geográfica privilegiada sobre el Paraná y tiene, según el gobierno, un Estado que por primera vez en mucho tiempo mira hacia el río con intención real de explotarlo. Si las inversiones anunciadas se concretan y los privados mantienen el interés, la ecuación puede cambiar de manera significativa para la economía provincial.


