Los números no mienten: la agroindustria argentina cerró los primeros siete meses de 2026 con un volumen exportado de 74,3 millones de toneladas, el más alto de la historia para ese período, y un valor de USD 32.507 millones, un 15% por encima de lo registrado en el mismo lapso de 2025. No es un dato menor: es el campo argentino funcionando a pleno en un contexto donde cada dólar que entra cuenta.
El crecimiento en volumen fue del 13% interanual, según los datos procesados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional en base al INDEC. De los complejos exportadores analizados, 35 presentaron incrementos respecto del año anterior, y entre todos explican el 93% del monto total exportado por el sector.
Los saltos más llamativos los protagonizaron el algodón, que creció un 114%, y el girasol, que prácticamente duplicó sus ventas externas con un +100%. Le siguieron los ovinos (+87%), la apicultura (+63%), los cítricos agrios (+44%), y los complejos bovino y triguero (ambos con +37%). La pesca y acuicultura sumó un +22%, mientras que maíz y lácteos aportaron crecimientos del 13% y 14% respectivamente.
Hay un dato que merece atención aparte: algunos productos de bajo volumen mostraron explosiones porcentuales que hablan de mercados nuevos abriéndose. La madera contrachapada creció un 1.112%; las reses de cordero congeladas, un 727%; los hilados de algodón, un 464%. Son nichos, sí, pero nichos que antes no existían o estaban dormidos.
En total, Argentina exportó 361 productos a 133 destinos. Los diez principales compradores concentraron el 51% del monto total: India lideró con aceites de soja y girasol; China absorbió carne bovina, soja y pesca; Brasil compró trigo, lácteos y hortalizas; Vietnam e Indonesia se volcaron al maíz, trigo y soja; y Estados Unidos adquirió carne bovina, miel y productos vitivinícolas, entre otros destinos relevantes como Chile, Arabia Saudita, Perú y Malasia.
Un dato que suma color al panorama: en este período se concretaron ventas a 15 destinos que en 2025 no habían comprado nada a la Argentina, entre ellos Libia, Haití, Georgia, Azerbaiyán y Macedonia. Mercados nuevos, puertas que se abren. Si estos números se sostienen en el segundo semestre, 2026 podría terminar siendo un año bisagra para el sector exportador agroindustrial del país.


