El mercado de hacienda en Entre Ríos terminó julio con señales de recuperación: los precios subieron en todas las categorías y el índice de referencia volvió a ganar terreno después de meses de relativa quietud.
Según los remates feria realizados durante el mes pasado por Cooperativa La Ganadera, los incrementos oscilaron entre el 0,12% y el 6,94%, con el índice novillo de arrendamiento cerrando a $4.135,50 por kilo. No es un salto espectacular, pero en un mercado que venía pisando el freno, cualquier consolidación positiva se lee como una buena noticia.
El balance del mes describe un mercado que recuperó firmeza de manera moderada pero consistente. Las categorías de faena fueron las que registraron las subas más considerables, impulsadas principalmente por la exportación, que sigue en alza ante la demanda sostenida de las industrias frigoríficas y un faltante de mercadería en el circuito. El consumo interno, en cambio, sigue flojo: la demanda del mercado local no acompañó al mismo ritmo.
En las categorías de cría e invernada, el comportamiento fue parejo entre géneros. Las hembras anotaron una suba del 3,60%, mientras que los machos cerraron con un incremento del 3,21%. Números que no generan euforia pero que marcan una dirección clara: el piso se sostiene y los valores no retroceden.
El panorama del sector ganadero entrerriano en el arranque del segundo semestre muestra entonces una dualidad: exportación que tracciona, consumo interno que no termina de despertar. La pregunta que queda abierta es si agosto va a profundizar esta tendencia o si el mercado volverá a enfriarse cuando la demanda externa afloje.


