Un número concreto sobre la mesa: 18.000 castraciones anuales como piso mínimo. Esa es una de las metas que fija el proyecto de ordenanza de bienestar animal y gestión de fauna urbana que esta semana fue presentado ante concejales y funcionarios municipales de Concordia. No es una declaración de buenas intenciones: es una propuesta técnica, articulada y con nombre y apellido.
En representación del equipo impulsor asistieron el Dr. Federico Sierra y Francisco Horacio Froy, integrante de Conciencia Animal. Juntos fundamentaron por qué Concordia necesita un programa integral que no quede atado a los vaivenes de cada gestión, sino que se sostenga en el tiempo a través de una ordenanza con obligaciones claras para el Estado Municipal.
La iniciativa viene a complementar la Ordenanza N° 38.535, que regula la tenencia responsable de animales de compañía, pero va bastante más lejos. Plantea la creación de una Unidad Móvil Quirúrgica, un Servicio Itinerante de Atención Primaria, un programa de vacunación antirrábica en todos los barrios, un servicio de urgencias veterinarias y el registro de animales mediante microchips subcutáneos. Cada uno de esos puntos implica presupuesto, voluntad política y organización. Nada que se resuelva con un acto.
El proyecto fue elaborado de forma interdisciplinaria: veterinarios, proteccionistas, especialistas en administración pública y abogados trabajaron en conjunto para que la propuesta no solo sea buena en papel, sino que cumpla con los requisitos legales y operativos para su implementación real. Eso marca una diferencia con muchas iniciativas que llegan al Concejo y mueren en el cajón por falta de sustento técnico.
Durante la reunión, una edil del oficialismo adelantó que solicitará dictámenes por escrito al área de Veterinaria Municipal y a la Secretaría de Salud, dando continuidad formal al trámite. Es un paso institucional que mantiene el proyecto con vida dentro del circuito deliberativo.
Los impulsores también recordaron la importancia de que se les otorgue la Banca del Pueblo en el Concejo Deliberante, el mecanismo que permitiría exponer la propuesta ante distintos sectores de la sociedad y enriquecerla con aportes ciudadanos antes de su votación. La pelota, por ahora, queda en la cancha de los concejales.


