El dragado del río Paraná empieza a hacer ruido en Europa. En el marco de la visita que realizará el gobernador Rogelio Frigerio al Puerto de Hamburgo, se confirmó oficialmente que operadores alemanes mostraron interés concreto en las oportunidades que abre la Hidrovía para la provincia de Entre Ríos.
La señal no es menor. Que actores del comercio exterior alemán pongan los ojos en el corredor fluvial argentino habla de un contexto internacional donde la competitividad logística vuelve a ser moneda de cambio. La profundización del canal troncal no es solo un tema de ingeniería: es un argumento de venta ante el mundo, y al parecer está funcionando.
Desde el gobierno provincial aseguraron que el objetivo de la gira es “fortalecer las oportunidades de exportaciones” entrerrianas, una frase que suena a diplomacia pero que, en este caso, tiene un respaldo concreto: el interés de operadores de una de las potencias comerciales de Europa central.
Entre Ríos tiene en la Hidrovía uno de sus activos estratégicos más sensibles. La provincia es productora de granos, cítricos, arándanos y madera, rubros que dependen de la eficiencia del transporte fluvial para llegar competitivos a los mercados externos. Un canal bien dragado reduce costos, acorta tiempos y abre puertas que de otra manera permanecen cerradas.
La visita de Frigerio a Hamburgo se enmarca en una agenda de inserción internacional que la provincia viene construyendo con mayor visibilidad en los últimos meses. Si el interés alemán se traduce en inversión o en acuerdos comerciales concretos, será el verdadero termómetro de este viaje.


