El anuncio cayó justo en el martes de las elecciones en Estados Unidos, cuando millones de estadounidenses votaban para renovar el Congreso. Donald Trump afirmó que acordó con Benjamin Netanyahu dejar de enviar US$ 4.000 millones anuales a Israel, una decisión que, de concretarse, marcaría un giro fuerte en la política exterior estadounidense.
En una entrevista, el presidente estadounidense dijo: “Bibi Netanyahu y yo hemos llegado a un acuerdo para dar a Israel 4.000 millones de dólares al año y hace meses llegamos a un acuerdo que vamos a detener”. Aclaró que el dinero se “cortaría a finales de año” y que Estados Unidos “ayudaría” a Israel si lo necesitara, aunque lo calificó de “un gran aliado”.
¿Te parece casual que el anuncio caiga el mismo día de los comicios? La ayuda estadounidense a Israel y la guerra de Israel en Gaza fueron uno de los temas más polémicos de cara a los comicios de mitad de mandato, donde los republicanos van rezagados en las encuestas y corren el riesgo de perder el control de una o incluso las dos cámaras.
El caso se vuelve especialmente sensible en estados clave para la mayoría del Senado, como Míchigan, donde Abdul El-Sayed, de origen egipcio, podría convertirse en el primer senador musulmán de la historia. En ese estado, la discusión por la ayuda a Israel se instaló con fuerza en la campaña.
Trump ganó las elecciones prometiendo “America First”, la idea de que no gastaría dinero en guerras lejanas, sino que enfocaría los recursos en promover la economía y el bienestar estadounidense. En su segundo mandato, en cambio, con Israel lanzó una ofensiva contra Irán que desembocó en el cierre del Estrecho de Ormuz y en el aumento global del combustible.
Los estadounidenses vieron dispararse el precio en los surtidores casi un 50% desde que comenzó la guerra, con repercusión en el precio de los alimentos y suministros esenciales. El costo de vida es la principal preocupación de los estadounidenses a la hora de votar, según los sondeos.
Un sondeo de principios de este mes indicó que el 21 por ciento de los estadounidenses dijo que la ayuda militar a Israel debería reducirse y el 35 por ciento que debería terminar por completo. Es un termómetro de la molestia que Trump busca capitalizar el día de los comicios.
Trump sostuvo que fue Netanyahu quien lo planteó: “Creo que sería apropiado que no recibamos ayuda”. Aclaró que el primer ministro “entiende que este es uno de sus puntos de conflicto” y que “ellos están bien con eso”. Hasta el momento, el Gobierno de Israel no había respondido.
No quedó claro de inmediato a qué financiación exacta se refería Trump. La ayuda actual se rige por un memorando de entendimiento de diez años, firmado en 2016, que prevé 3.800 millones de dólares anuales, con 3.300 millones en financiamiento militar y 500 millones para defensa antimisiles, hasta el año fiscal 2028.
El mercado reaccionó rápido: el crudo Brent cayó más de un 3% hasta alrededor de 101 dólares por barril, su nivel más bajo en más de tres semanas. La caída se sumó al mayor descenso del petróleo en un solo día en tres meses, después de que Trump dijera que no planeaba atacar a Irán tras las elecciones de mitad de mandato.
La medida, si se concreta, cambiaría la relación entre Estados Unidos e Israel y pondría sobre la mesa la dependencia de Israel de los fondos estadounidenses. Por ahora, el anuncio llegó sin detalles de implementación y en el medio de una elección que puede reconfigurar el Congreso.


