Las autoridades de PAMI fueron convocadas. No aparecieron. Mientras tanto, el Sanatorio Concordia llegó al Concejo Deliberante este martes con un expediente de 50 páginas que documenta diez meses de conflicto, números en rojo y gestiones que, según la institución, no encontraron respuesta del otro lado.
El presidente del sanatorio, Andrés Lemesoff, explicó que el objetivo del documento es dejar constancia del recorrido realizado por la institución y las alternativas que se intentaron para salir del conflicto. La presentación arrancó a las 9.30 en el marco de la reunión convocada para abordar las consecuencias del conflicto sobre la atención de los afiliados.
El corazón del informe son los números. Según el documento, el atraso en los valores que abona PAMI se ubica entre el 125% y el 130%, lo que generó un déficit operativo superior a los $200 millones mensuales. Para sostenerse, el sanatorio necesitó alrededor de $600 millones de descubierto, aunque las posibilidades de financiamiento que consiguió quedaron por debajo de ese monto.
La situación llegó a un punto donde la institución evaluó seriamente entrar en cesación de pagos y recurrir nuevamente al concurso preventivo. A eso se sumó la dificultad para pagar los salarios del personal, que en algún momento debieron abonarse en cuotas.
En julio, el sanatorio presentó ante PAMI un “Plan Estratégico” que contemplaba como punto central una recomposición del 60% de la cápita y del nomenclador. El análisis interno mostraba que incluso las alternativas más favorables seguían arrojando déficits mensuales de entre $54 millones y $164 millones. Según el expediente, PAMI respondió negativamente a esa propuesta.
El informe también apunta directamente al funcionamiento de la UGL XXXIV, la delegación local de PAMI con sede en Concordia. Entre los cuestionamientos más llamativos figura el hecho de que en un período de apenas diez días se realizaron cinco auditorías en la institución. El documento detalla además situaciones vinculadas a comunicaciones con afiliados, cartelería dentro del sanatorio y el manejo administrativo del convenio.
La ausencia de PAMI en la reunión del Concejo no es un dato menor: la obra social fue convocada formalmente y eligió no presentarse. El expediente de 50 páginas quedó sobre la mesa del cuerpo deliberativo como testimonio de una crisis que, por ahora, no tiene fecha de resolución.


