Con las lluvias por fin de lado, los productores de Entre Ríos arrancaron la siembra de maíz de primera y girasol correspondiente al ciclo 2026/27. El campo no espera y, cuando el suelo da señales, hay que entrar.
Según las últimas proyecciones del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, el área total destinada al maíz presentaría un incremento del orden del 3% respecto a la campaña anterior. De ese total, el 95% corresponde al maíz de primera, mientras que el 5% restante se reserva para el maíz tardío o de segunda. Una distribución que no sorprende: el maíz temprano sigue siendo el rey en la provincia.
El panorama para el girasol, en cambio, es más ajustado. La ausencia de precipitaciones en la región habilitó el inicio de las labores, pero las estimaciones marcan una caída del 15% en el área destinada al cultivo respecto a la campaña precedente. La sombra que pesa sobre la oleaginosa tiene nombre propio: la proximidad del fenómeno climático «El Niño», que históricamente no favorece el desarrollo del girasol.
Con todo, los técnicos señalan que la reducción no sería tan dramática si se tiene en cuenta ese contexto climático de fondo. El productor entrerriano ya aprendió a leer el cielo y ajustar sus apuestas antes de que el clima decida por él. La campaña recién empieza y los números definitivos llegarán con el correr de las semanas.


