El campo entrerriano tiene buenas noticias para el lino. El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos relevó que el 92% del área implantada con lino en la provincia se encuentra en condición buena a muy buena para el ciclo 2026/27, un dato que marca un arranque sólido para el cultivo.
El estado fenológico muestra un panorama variado según las fechas de siembra. Los lotes sembrados a mediados de mayo ya iniciaron la floración, mientras que los implantados en julio todavía están en la etapa de desarrollo de ramificaciones. Dos momentos distintos del ciclo, pero ambos con buenas perspectivas.
El único factor que generó algo de incomodidad en las últimas semanas fue el clima. Los colaboradores del sistema reportaron jornadas con precipitaciones y días nublados que dificultaron el ingreso a los lotes para realizar el control de malezas, una tarea crítica en esta etapa del cultivo. La humedad excesiva complica la logística de campo y puede abrir la puerta a problemas fitosanitarios si no se actúa a tiempo.
Con todo, el balance general es positivo. El lino es uno de los cultivos que Entre Ríos viene consolidando en su matriz productiva, y un arranque de temporada con nueve de cada diez hectáreas en condición óptima es, sin dudas, una señal alentadora para productores y el sector agroexportador provincial.


