No es ciencia ficción ni territorio exclusivo de los ingenieros: la inteligencia artificial ya está disponible para cualquiera que quiera usarla como herramienta de trabajo. Eso fue, en esencia, el mensaje central que dejó la segunda instancia de la Cátedra Libre Héctor Motta en la Universidad Adventista del Plata (UAP).
Bajo el título «De la dispersión al foco: Inteligencia Artificial como piloto de la productividad», el Mag. Gastón Guillerón, gerente de Software de TI en Mercado Libre y docente de la Maestría en Administración de la UAP, brindó una clase magistral abierta al público en el Auditorio Raúl Cesan. El eje fue claro: cómo pasar de la dispersión tecnológica a un uso estratégico de las herramientas disponibles.
«Vamos a estar comentando sobre cómo sobrevolar lo que es hoy el contexto de dispersión y cómo podemos enfocarnos en una era donde está la inteligencia artificial a tope, y cómo direccionar eso para ser más productivo», explicó Guillerón ante los asistentes. El especialista subrayó que el verdadero desafío no es acceder a la tecnología, sino convertir una idea en una iniciativa con impacto concreto, evaluando con criterio la relación entre costos y beneficios.
La propuesta no apuntó solo a grandes empresas o expertos en tecnología. Emprendedores, profesionales, organizaciones no gubernamentales y docentes fueron convocados por igual, con la premisa de que cada uno pudiera llevarse herramientas aplicables desde el primer día. «La idea es que se lleven herramientas para aplicar desde el día uno, básicamente», sintetizó el disertante.
Para Guillerón, el escenario actual abre una oportunidad inédita: la infraestructura que antes requería grandes recursos hoy está al alcance de cualquier persona con acceso a estas tecnologías. «Si logramos capitalizar la inteligencia artificial y se convierte en un verdadero copiloto nuestro, tenemos muchísimo potencial», afirmó.
La jornada también fue ocasión para que el propio Dr. Héctor Motta reafirmara el sentido de la cátedra que lleva su nombre. Para él, lo central es el impacto regional que puede generar la Universidad al comprometerse con una hoja de ruta de formación colectiva. «Lo más importante es el impacto de alcance regional que tiene la Universidad. Al crear esta cátedra ha puesto un compromiso por delante», expresó. La edición actual se desarrolla en cuatro módulos que buscan avanzar desde la formación individual hacia la identificación de oportunidades y problemáticas abordables de manera colectiva.


