Setenta mil personas no, pero 7.000 turistas alojados en un fin de semana largo no es poca cosa para Federación. El 60% de ocupación con el que arrancó la ciudad termal este fin de semana largo es, según sus propios funcionarios, “un muy buen número”, y tiene lógica: en una ciudad como Concordia, ese mismo volumen de visitantes superaría ampliamente la capacidad total de camas disponibles, que ronda las 3.000 plazas.
El motor del arranque fue el 2° Certamen Internacional de Danza Turístico y Cultural, que se desarrolla hoy y mañana en el Auditórium Ciudad de Federación. Cerca de 600 concursantes, con participantes llegados desde Brasil y Uruguay, le pusieron ritmo y movimiento a una ciudad que sabe cómo armar un evento masivo. El grueso de los visitantes provino de Capital Federal y el Gran Buenos Aires, aunque para la semana que viene esperan una oleada de turistas uruguayos, aprovechando el Día de la Nostalgia previo al feriado nacional del 25 de agosto en el vecino país.
Pero detrás del buen humor del presente hay una preocupación real: El Niño. El fenómeno meteorológico, según explicó el ingeniero Guillermo Collazo, jefe del Área de Hidrología de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, tendrá dos escenarios distintos: uno aguas abajo de la represa y otro aguas arriba. Federación, con su nuevo emplazamiento, asegura que el agua “no les llega” o, si llega, “no hace tanto daño”. Aun así, la amenaza de un verano sin playas de río es concreta y abarca toda la costa del Uruguay entrerriano.
La respuesta no es resignarse. En una reunión convocada con Jorge Satto, presidente del Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos (EMTURER), los responsables de turismo de toda la costa del río Uruguay acordaron una estrategia común: mostrar todo lo que la provincia tiene más allá del río. Parques termales, parques acuáticos, fiestas nacionales —del Lago, de la Artesanía, de la Sandía, de la Citricultura, del Pescado y del Vino—, carnavales y economías regionales son las cartas que piensan jugar.
“Tenemos mucho para mostrar, más allá de que el río esté inundado”, subrayó el secretario de Turismo de Federación, Marozzini. Y fue más directo aún sobre el riesgo mediático: “Un titular que diga ‘Entre Ríos inundado’ nos puede voltear la temporada”. La preocupación no es menor: el fenómeno se estima que durará ocho meses, cubriendo toda la temporada estival.
El funcionario también fue claro sobre el estado del sector privado. Los prestadores turísticos, dijo, “no vienen con un colchón” y llegan “muy golpeados”, con políticas nacionales que, en su visión, “no ayudan para nada”. Ante eso, la apuesta es la organización: mesas de trabajo con referentes y privados, planificación anticipada y una narrativa turística que no dependa del nivel del río para sostenerse.


