La matemática es implacable y los números no mienten: cuando se sancionó la Ley 8.732, había 3,5 aportantes por cada jubilado en Entre Ríos. Hoy esa relación cayó a 1,8, y las proyecciones a diez años indican que podría llegar a 1,2. Con esos datos sobre la mesa, sostener que el sistema no necesitaba una reforma era, cuanto menos, mirar para otro lado.
Esa es la lectura que hace el diputado provincial Jorge Maier, uno de los impulsores de la reforma previsional entrerriana, quien señala que el desequilibrio no responde únicamente al envejecimiento poblacional. Según su análisis, decisiones políticas tomadas por distintos gobiernos a lo largo de los años también contribuyeron al deterioro: entre ellas, la incorporación de nuevos jubilados sin los aportes correspondientes, una práctica que fue erosionando el principio de solidaridad sobre el que se construyó el sistema.
El dato histórico que Maier pone sobre la mesa no es menor: en los últimos 20 años hubo cinco intentos de reforma impulsados por distintos gobernadores, y ninguno prosperó. La explicación que da es directa: faltó voluntad real de construir un diálogo con la responsabilidad política que una transformación de esa dimensión exige. Cinco intentos fallidos en dos décadas no es mala suerte, es un patrón.
En ese contexto, el diputado destaca al gobernador Rogelio Frigerio como el primer mandatario que asumió lo que llama una responsabilidad intergeneracional: construir consensos con sectores gremiales, políticos y legislativos hasta lograr una ley que dé previsibilidad y sustentabilidad al sistema sin romper con la solidaridad. Maier también recuerda que fue Frigerio quien llevó al gobierno nacional ante la Justicia para reclamar la deuda que ANSES mantiene con la Caja entrerriana, un frente que la provincia venía postergando.
La reforma previsional es siempre terreno minado: toca derechos adquiridos, expectativas futuras y sensibilidades gremiales al mismo tiempo. Que haya llegado a convertirse en ley después de dos décadas de fracasos previos marca un punto de inflexión en la política entrerriana, más allá de las discusiones que todavía genera su contenido concreto.


