La amenaza no es abstracta ni lejana: Entre Ríos enfrenta un escenario de alerta hídrica con tormentas severas en el horizonte y la posibilidad concreta de un episodio de El Niño para la temporada de verano. Lo dice un informe académico que pone números y sectores a lo que podría ser una temporada muy difícil para la producción provincial.
El trabajo fue elaborado por el Centro Interdisciplinario de Estudios de la Facultad de Ciencias Económicas (CIEFCE) y lleva la firma de los investigadores Germán Orsini, Nadia Flores y Erica Martínez. El título lo dice todo: «Vulnerabilidad hidrometeorológica y su impacto en las cadenas de valor sectoriales: el caso de la provincia de Entre Ríos». No es un ejercicio teórico. Es una hoja de ruta de lo que puede pasar si los ríos Paraná y Uruguay crecen como el escenario más probable indica.
El sector primario aparece como el más expuesto. En la apicultura, la saturación hídrica pondría en riesgo la disponibilidad de flores, la sanidad de las colmenas y la supervivencia de los apiarios en zonas bajas. La avicultura sufriría el deterioro acelerado de caminos rurales y cortes de luz que comprometerían los sistemas de ventilación en los galpones, con consecuencias directas sobre los animales. La citricultura, la fruticultura y la actividad forestal verían imposibilitado el ingreso de maquinaria pesada, lo que generaría demoras críticas en cosecha y manejo.
Para la ganadería y la producción lechera, el ascenso de los cursos de agua obligaría al traslado preventivo de hacienda hacia terrenos más altos, dificultaría el acceso a los establecimientos rurales y complicaría la recolección periódica de leche. Cada día perdido en el campo es plata que no vuelve.
Pero el informe va más allá del agro. El turismo y la pesca artesanal también están en la mira: las crecidas derivarían en restricciones operativas para playas y balnearios, cancelaciones de reservas hoteleras y serias complicaciones para la faena pesquera por la fuerza de las corrientes, el arrastre de camalotales y la pérdida o rotura de artes de pesca. La extracción de arenas silíceas, por su parte, enfrentaría obstáculos operativos por el anegamiento de accesos y yacimientos.
La conclusión del equipo investigador es contundente: «un episodio de precipitaciones intensas y crecidas podría generar efectos directos sobre la producción, el transporte, la infraestructura, el comercio y las cadenas de valor de Entre Ríos». No es catastrofismo: es la descripción de un riesgo sistémico que la provincia ya conoce de otras temporadas y que, sin preparación, tiende a repetirse con el mismo costo.
El informe completo está disponible en el sitio de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER y representa un insumo clave para que los sectores público y privado comiencen a planificar con tiempo las medidas de contingencia necesarias.


