Novecientos trabajadores parados, sueldos sin cobrar desde fines de abril y una planta paralizada en Concepción del Uruguay. Ese es el cuadro que llevaron los gremios a la Casa Gris este jueves, cuando el gobernador Rogelio Frigerio recibió a los representantes sindicales de Granja Tres Arroyos para analizar la crisis que sacude a una de las empresas avícolas más grandes del país.
Del encuentro participaron también el ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, y el secretario de Trabajo, Mariano Camoirano. La reunión giró en torno a la grave situación económica y productiva de la firma, cuya planta entrerriana lleva meses sin operar y con una deuda salarial que se acumula sin fecha de resolución a la vista.
Frigerio expresó su cercanía con la situación de los trabajadores y reafirmó la disposición provincial de seguir de cerca la evolución del conflicto. Como medida concreta, esta semana un grupo de empleados comenzó a percibir un subsidio provincial de 200 mil pesos, complementado con ayuda alimentaria y una tarifa social diferenciada de electricidad. Son parches, claro, pero en un contexto de incertidumbre total, no son poca cosa.
El secretario general nacional de la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA), Rubén Lafuente, valoró la predisposición del mandatario: “Conoce en profundidad la situación y ya viene manteniendo conversaciones con distintos actores del sector”, señaló. La crisis, aclaró Lafuente, no es solo entrerriana: afecta a todas las provincias donde opera la empresa.
El secretario de Organización de la Federación de la Carne, Carlos Molinares, hizo un balance positivo: “Las cuatro organizaciones sindicales que representamos a los trabajadores fuimos escuchadas por el gobernador, quien manifestó su compromiso de seguir buscando alternativas para que la empresa pueda reactivarse”. En la misma línea, el delegado provincial de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores, Edgardo Mayer, subrayó la necesidad de atraer inversores que reactiven una actividad que describió como con “futuro y perspectivas de crecimiento”.
El secretario de Junta de la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, Daniel Leo, calificó el encuentro como “muy importante” y reafirmó el compromiso conjunto con el gobierno provincial para sostener las fuentes de trabajo. La pregunta que queda flotando es cuánto tiempo más pueden aguantar novecientas familias con un subsidio y una promesa, mientras la empresa no da señales concretas de reactivación.


