Un paso que venía demorándose, pero que finalmente llegó. Puerto Yeruá firmó el contrato para ejecutar una obra que, según el municipio, garantizará el suministro de agua potable por los próximos 30 años. Los trabajos demandarán aproximadamente dos meses y consistirán en la construcción de nuevas perforaciones para reforzar el sistema actual y responder a la demanda futura de la población.
El intendente Daniel Benítez no ocultó su entusiasmo al anunciar la firma. Lo definió como «un paso histórico para Puerto Yeruá» y puso el acento en algo que no suele verse seguido: la obra se financia con fondos propios del municipio, sin depender de aportes externos. «Lo hacemos con fondos propios, de un equipo de gobierno que se encarga de la gestión no sólo de las necesidades de los vecinos de todos los días, sino también de estas obras que significan bienestar para las futuras generaciones», afirmó el jefe comunal.
La situación que motivó la obra no es menor. Según la documentación oficial, Puerto Yeruá se abastece actualmente con tres pozos de extracción que resultan insuficientes para cubrir la demanda, sobre todo en los meses de verano, cuando el consumo se dispara. Esa brecha ha obligado al municipio, en más de una oportunidad, a contratar suministro externo de agua potable, una solución de parche que tiene costos y límites evidentes.
El proyecto no llegó sin tropiezos. A comienzos de mayo el municipio relanzó el llamado a licitación luego de que el proceso iniciado durante 2025 fuera declarado desierto: las ofertas recibidas en aquel momento superaban el presupuesto oficial previsto. El nuevo llamado prosperó y ahora hay empresa, contrato y obra en marcha.
Benítez también trazó una línea hacia adelante que involucra a los propios vecinos. «Ahora viene una etapa que nos involucra. Nos toca a los puertoyeruenses cuidar el recurso, cuidar el agua», expresó, dejando en claro que la infraestructura es condición necesaria pero no suficiente si no va acompañada de un uso responsable del recurso. Una vez ejecutadas las nuevas perforaciones, el sistema de provisión quedará en condiciones de atender el crecimiento de la localidad durante las próximas tres décadas.


