Una iniciativa que llega cuando más falta hace. La Municipalidad de Paraná puso en marcha el Espacio de Salud Mental para Adolescentes, una propuesta concreta destinada a chicos y chicas de entre 12 y 18 años que necesitan un lugar donde ser escuchados, contenidos y acompañados.
El programa se desarrolla en los Centros de Integración Comunitaria (CIC) de la ciudad y apunta a cubrir una brecha que en muchos municipios del país sigue siendo enorme: la salud mental adolescente, ese territorio donde el Estado suele llegar tarde o directamente no llega. Acá, al menos, hay una apuesta concreta.
La propuesta incluye distintas actividades pensadas para generar vínculos, abrir espacios de diálogo y acompañar procesos que muchas veces los jóvenes transitan solos. No es un consultorio frío ni un trámite burocrático: la idea es construir un ámbito de proximidad, en el barrio, cerca de donde los pibes viven su cotidianidad.
En un contexto donde los indicadores de angustia, ansiedad y aislamiento juvenil no paran de crecer, iniciativas como esta cobran un valor que va mucho más allá del anuncio. La clave, como siempre, estará en la continuidad y en los recursos que se destinen para sostenerla en el tiempo.


