El Mundial quedó atrás y con él el intento frustrado de montar un homenaje a la Selección en Casa Rosada. El Gobierno bajó el operativo a último momento, optó por un recibimiento discreto en Ezeiza y custodia en el predio de la AFA, y ahora pone el foco donde siempre estuvo: la agenda legislativa de la segunda mitad del año.
Este martes a las 13, Karina Milei encabeza una nueva reunión de la mesa política en Casa Rosada. El anfitrión es el jefe de gabinete Diego Santilli, y estarán presentes el ministro de Economía Luis Caputo, el titular de Diputados Martín Menem, la senadora Patricia Bullrich, el asesor presidencial Santiago Caputo y el operador karinista “Lule” Menem, entre otros. El menú: repasar los proyectos prioritarios y ordenar la hoja de ruta para lo que queda del año.
El plato fuerte está en el Senado. El oficialismo apunta al 6 de agosto para dar media sanción a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que ya tuvo que ser postergada por falta de acuerdo con el radicalismo y los senadores de los gobernadores. El proyecto habilita la venta de grandes extensiones de tierra a extranjeros, un punto que generó rispideces. “Ya conseguimos más votos”, dijo una fuente oficial. Habrá que ver si los números cierran cuando llegue la hora.
En esa misma sesión del 6 de agosto el Gobierno intentará avanzar con la llamada Ley Hojarasca, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger, que propone derogar o modificar unas 70 leyes consideradas obsoletas, redundantes o contrarias a principios constitucionales.
En Diputados, en tanto, el foco está puesto en las modificaciones a la ley de inocencia fiscal, un proyecto que Javier Milei defiende con especial énfasis. La iniciativa apunta a modificar la Ley N° 27.799, sancionada en febrero, para eliminar el tope de $1.000 millones de ingresos y $10.000 millones de patrimonio que hoy limita el acceso al régimen simplificado, permitiendo que grandes contribuyentes también puedan adherirse. El argumento oficial es que la reforma podría atraer al mercado los llamados dólares del colchón.
Otro frente abierto es la reforma política. El oficialismo trabaja para suspender las PASO de 2027 ante la imposibilidad de eliminarlas directamente, pero el camino está lleno de obstáculos. Gobernadores aliados y referentes de la UCR y el PRO desconfían: temen dar su voto para la reforma electoral y que después los primos Menem les armen listas en sus propios distritos. “Los votos están atados a esa negociación política”, reconoció una fuente libertaria. Sin acuerdo político previo de Karina Milei con la oposición dialoguista, los números no aparecen.
En paralelo, el Gobierno ultiman detalles del próximo viaje de Javier Milei a Brasil, que también forma parte de la agenda de esta semana para la cúpula del Ejecutivo.


