Una demanda que los visitadores médicos entrerrianos vienen sosteniendo desde hace años está cada vez más cerca de concretarse: la creación del Colegio de Agentes de Propaganda Médica avanza en la provincia de Entre Ríos.
La iniciativa apunta a regular formalmente la actividad de quienes se dedican a la difusión y promoción de productos farmacéuticos ante los profesionales de la salud. Una profesión que, pese a su rol central en el sistema sanitario, históricamente careció de un marco institucional propio que le diera respaldo y control.
El futuro colegio tendrá dos funciones clave: expedir la matrícula habilitante para ejercer la actividad y controlar el desempeño profesional de sus matriculados. Dos pilares que, en la práctica, significan reconocimiento formal del oficio y mecanismos concretos de fiscalización.
La colegiación es una herramienta que otras profesiones vinculadas a la salud ya tienen consolidada desde hace décadas. Que los agentes de propaganda médica accedan a ese esquema no es un detalle menor: implica jerarquizar una actividad que mueve información sensible en el vínculo entre la industria farmacéutica y los médicos.
El proceso legislativo o administrativo que lleva adelante la provincia todavía no tiene fecha de cierre, pero el avance es concreto y los sectores involucrados lo reciben como una señal positiva tras años de reclamo.


