María de los Ángeles Petit volvió a meter la mano en el tablero electoral entrerriano y dejó una frase que no podés borrar: «No estamos en posición de improvisar candidatos». Para la referente de Justa, Libre y Soberana, el justicialismo necesita acordar antes de correr.
El punto es que los tiempos podrían acelerarse. Petit señaló que una eventual suspensión de las PASO en Entre Ríos tendría más razón política que económica, porque complicaría la organización del justicialismo. Si el gobernador Rogelio Frigerio avanza con el desdoblamiento electoral y la eliminación de las primarias, los plazos para definir candidaturas se acortan desde febrero.
Su lectura es dura: hacer internas partidarias por fuera de las PASO resulta inviable por los costos y los tiempos. Por eso empuja acuerdos que contengan a las distintas expresiones del peronismo. Y recuerda el viejo principio: «El que gana conduce y el que pierde acompaña».
Acá entra Concordia. Petit fue directa: «Concordia tiene que estar en la fórmula». Para ella, la ciudad no puede quedar afuera de las decisiones del peronismo provincial, sobre todo porque, según recordó, en las dos oportunidades en que no estuvo representada en la fórmula, el justicialismo perdió la Gobernación.
Su planteo no es solo una mirada local. Pide que la dirigencia concordiense construya una posición común, participe de las negociaciones y haga valer el peso político de la ciudad. En ese tablero, mencionó a Juan José Bahillo y Marcelo Casaretto como aspirantes que ya expresaron públicamente sus intenciones.
Con Enrique Cresto, el tono es distinto. Petit valoró que haya manifestado sentirse preparado para asumir la responsabilidad, destacó su experiencia, conocimiento de la administración pública, capacidad de gestión y equipos de trabajo. Y subrayó que tiene un proyecto para Entre Ríos que trasciende una candidatura personal.
Pero el mensaje central sigue siendo otro: las candidaturas deben responder a un proyecto colectivo, no a aspiraciones individuales. Petit insistió en que hay que priorizar la preparación y las condiciones necesarias para gobernar. «Los espacios en política se ganan trabajando», dijo, y advirtió que quien aspira a un cargo debe preguntarse no solo cómo llegar, sino qué está preparado para hacer después.
Sobre la renovación generacional, sostuvo que el justicialismo ya está en marcha, pero necesita formación política y capacidad de gestión. También puso el acento en el rol de las mujeres: no alcanza con llenar lugares por paridad; hay que discutir en mesas de decisiones al mismo nivel. «La política es machista», afirmó, y recordó que las mujeres representan el 51 % del electorado entrerriano.
El cierre no es un simple cálculo electoral. Petit dejó en claro que ser intendente o gobernador exige mucho más que administrar: requiere conocimiento, criterio político y capacidad para responder a la sociedad. En Concordia, la pregunta ya no es si el peronismo quiere volver, sino si va a llegar ordenado, con acuerdos y con la ciudad en el centro del tablero.


