“No nos avisan nada, ni siquiera les avisan a los supervisores”, disparó Chapitel, gremialista, al cuestionar la visita de Frigerio, gobernador de Entre Ríos, a una escuela. El gremio docente no se enteró de la recorrida y, según la gremialista, los compañeros lo recibieron “como había que recibirlo”. La bronca no es por la presencia del gobernador, sino por el modo en que se movió.
Más tarde, el mandatario recorrió la Escuela Primaria Nº 51 “Profesor Felipe Gardell”. Desde el gremio se movilizaron hasta allí, pero cuando llegaron, Frigerio ya se había ido. “Es decir, estuvo dos minutos en la escuela, ni siquiera quiso saludar a los estudiantes. Fue a hacer una foto y salir rápido para que nadie lo interpele”, mencionó.
La gremialista sostuvo que los docentes presentes le reclamaron mejoras salariales y mejores condiciones de trabajo. “Es lo mismo que le estamos pidiendo acá en la carpa”, dijo. Para el gremio, la recorrida no fue un gesto de escucha, sino una visita fugaz que dejó al descubierto la distancia con los reclamos.
En Cafesg, Frigerio dijo a la prensa que quedan muchas cosas por hacer. Entre otras, mencionó la necesidad de mejorar el salario de los empleados públicos, pero lo supeditó al momento en que se concrete una mejora de los ingresos. Ahí está el nudo, sabés: el gremio pide mejoras ahora, y el gobierno las condiciona a un escenario económico futuro.
“Este gobernador nunca escucha reclamos. Cada vez que hemos ido a hacer algún reclamo, se esconde. No nos parece extraño que haya sido una visita fugaz, para la foto. Una foto que le salió bastante mal”, añadió Chapitel. La acusación es fuerte, y sabés que no es un capricho: la recorrida fue para la foto, no para dialogar.
Por su parte, el mandatario resaltó que hay “mucha transparencia” en las licitaciones. “Se presentan muchas empresas. En promedio, una docena, lo que nos ha permitido bajar muchísimo el costo y con la misma plata podemos hacer más obras”, dijo. Por el contrario, señaló que antes se presentaban “con suerte” dos empresas.
También habló de la escuela “Gerardo Yoya”: “La escuela que fuimos a ver recién se había hecho en el 2009 y estaba destruida”. “Ahora es otra cosa, pero de esas cosas hay que acordarse. Y como esa tenemos un montón de escuelas sin ningún tipo de mantenimiento. Después arreglarla sale mucho más caro, como cualquier hogar”, dijo el mandatario provincial. El argumento es de mantenimiento: si no se cuida, después sale más caro.
Pero la gremialista dijo que los docentes presentes en la Yoya “le dijeron que no correspondía que esté ahí, que no correspondía que esté inaugurando nada porque, además, está inaugurando el arreglo de un techo”. La diferencia es importante, ¿viste?: para el gobierno es una obra; para los docentes, un arreglo de techo que no merecía una inauguración.
La recorrida se enmarca en un balance de tres años de gestión, donde Frigerio priorizó obras en escuelas, hospitales y rutas. El episodio dejó en evidencia la distancia entre el relato oficial y el gremio docente, que sigue reclamando mejoras salariales y mejores condiciones de trabajo.


