En Colón, el debate por las obleas turísticas dejó de ser solo un problema de habilitaciones y se convirtió en una pelea por votos. Tras el veto de Walser, la oposición necesita sumar un respaldo oficialista para revertirlo.
La ordenanza sancionada por mayoría simple habilitaba un régimen excepcional para el pago del Derecho de Habilitación Turística de 2027. Permitía abonar desde el 1° de enero, extender plazos y pagar en hasta 12 cuotas sin interés, con una entrada inicial del 20 %.
La medida fue refrendada por los bloques 17 de Octubre, UCR y La Libertad Avanza. Los ediles de Juntos por Colón se opusieron y, según la propia oposición, esperaban que el veto no ocurriera.
El texto del veto sostiene que la norma se ocupa de un solo rubro, el de los alojamientos turísticos, y que ese sector no tiene representación institucional. También cuestiona que las propuestas hayan sido impulsadas por propietarios particulares y no por representantes en el Consejo Asesor de Turismo.
El Ejecutivo municipal argumenta que la ordenanza permitiría a los prestadores empezar a funcionar sin la habilitación correspondiente. Además, defiende el sistema vigente y recuerda que pueden adherir a la Tasa de Higiene, Seguridad y Profilaxis, que se calcula según actividad e ingresos.
Los cabañeros de Colón se reunieron el 2 de octubre con concejales para mostrar la caída de la ocupación y los costos que pesan sobre el sector. Expusieron que necesitan una ocupación promedio anual del 35 % para no trabajar a pérdida y que hoy esa cifra ronda ese piso.
El veto también advierte que este tipo de medidas podría generar un desfinanciamiento para las inversiones de la temporada estival. En el texto, el Ejecutivo municipal habla de un "interés político personal" que prioriza las ambiciones electorales.
El documento va más lejos y describe un "fenómeno único" en el país, donde kirchnerismo, La Libertad Avanza y la UCR se unirían para debilitar a la gestión municipal. Es una acusación política, no un dato técnico, y marca el tono de la pelea.
Ahora, el veto quedó en comisión y será analizado el martes de la semana que viene. Los concejales tienen 15 días hábiles para resolver y la oposición sostiene que necesita un voto más de Juntos por Colón.
La cuenta electoral ya está sobre la mesa: si no se suma ese voto, el veto se mantiene; si se suma, la ordenanza vuelve a estar en juego. Y las obleas turísticas vuelven a ser un problema de caja para los cabañeros de Colón.


