“Estoy aquí. Con ustedes”. Con ese tuit, María Corina Machado confirmó su regreso a Venezuela tras casi un año fuera del país. La líder opositora y premio Nobel de la Paz había salido en secreto en diciembre de 2025 para recibir el galardón en Oslo.
Poco después, Edmundo González Urrutia lo ratificó en X: “¡Venezuela! Me emociona muchísimo anunciarles que nuestra líder, mi querida María Corina, está en territorio venezolano”. El excandidato presidencial, exiliado en España desde 2024, dijo que su regreso devuelve una “voz soberana” al proceso político.
El regreso no fue un trámite: fue una carrera contra cierres, revocaciones y permisos que se apagaban en pleno vuelo. Machado estuvo en Panamá al menos desde el 29 de junio y, según su equipo, enfrentó al menos siete impedimentos aéreos y marítimos para volver. En septiembre, tres intentos salieron mal: Curazao, Bonaire y Aruba negaron el permiso de aterrizaje al vuelo privado que la llevaba a su país.
Los intentos comenzaron antes. El 26 de junio, salió de Virginia, en Estados Unidos, con intención de aterrizar en Curazao y continuar por mar hacia Venezuela. La autorización para que el avión llegara a la isla fue revocada cuando la aeronave ya estaba en vuelo. Fue el primer intento documentado de una serie de gestiones fallidas.
En una entrevista televisiva con un canal panameño, hace 15 días, Machado fue directa: “Yo, como ustedes saben, estoy haciendo todo, todo, todo lo que está en mis manos para superar todos los obstáculos y regresar tan pronto como sea posible a mi país”. Su mensaje fue claro: el lugar de su lucha no era el exterior, sino el territorio venezolano.
El contexto es explosivo. Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero en Caracas y su traslado a Estados Unidos para ser juzgado por narcotráfico, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada dos días después. Para el chavismo, que la considera su principal adversaria, la vuelta de Machado representa un desafío político directo.
Machado había pasado casi un año en la clandestinidad antes de irse, tras denunciar fraude en las elecciones presidenciales de 2024. La oposición, que recolectó copias de actas, sostiene que el ganador fue González Urrutia; el CNE proclamó a Maduro sin publicar el detalle de la votación. En las últimas semanas, Vente Venezuela convocó movilizaciones para reclamar su retorno, la liberación de presos políticos y un cronograma electoral para 2027. La más reciente fue el jueves 22 de octubre en Plaza Venezuela, en Caracas.
La Plataforma Unitaria Democrática celebró la llegada con una fotografía de la dirigente en la iglesia de Santa Rosa, en Barquisimeto, estado Lara. La coalición pidió reforzar la unidad nacional para avanzar hacia una transición democrática, pacífica y ordenada, en línea con su hoja de ruta y el plan de tres fases de la Administración Trump. Hasta el cierre de esta nota, no se conocían detalles sobre cómo ingresó al país.


