Una tragedia en la Ruta 12 sacudió a la comunidad universitaria de Paraná. Una estudiante de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud de la UADER perdió la vida en un accidente vial, y la institución respondió con el peso que el momento exige.
La facultad declaró duelo institucional en su Sede Paraná y dispuso la suspensión de todas las actividades académicas para este viernes, incluyendo las mesas de examen que estaban programadas. Una decisión que habla de una comunidad que elige parar, acompañar y hacer silencio antes que seguir como si nada.
No es un dato menor: los estudiantes de Enfermería son, en su mayoría, personas que eligieron una carrera de cuidado, de presencia junto al otro en los momentos más difíciles. Que una de ellas no llegue a ejercer esa vocación duele de una manera particular, con una ironía cruel que no hace falta subrayar demasiado.
La Ruta 12 vuelve a aparecer en el mapa de las tragedias entrerrianas. Un camino que conecta, pero que también acumula historias de pérdidas que ninguna familia debería atravesar. La siniestralidad vial en las rutas provinciales sigue siendo una deuda pendiente que los números no alcanzan a dimensionar del todo: detrás de cada estadística hay una persona, una familia, una carrera interrumpida.
Las autoridades de la UADER no dieron más detalles sobre las circunstancias del accidente ni sobre la identidad de la estudiante. La institución se limitó a comunicar el duelo y la suspensión de actividades, lo cual es comprensible en las primeras horas de una noticia de este tipo. La comunidad educativa de la sede paranaense transita este viernes con las aulas vacías y el peso de una ausencia que no estaba en ningún cronograma.


