Un fin de semana sin feriado, sin temporada alta y sin ningún impulso extraordinario del calendario. Y aun así, los hoteles de Concordia llegaron al 70% de ocupación. La explicación tiene tres nombres: el TCR South América, el Concordia Wine y el Abierto del Concordia Golf Club.
La llegada por primera vez del TCR South América al autódromo local fue uno de los hitos de la jornada. A eso se sumó la primera edición del Concordia Wine en Bodega Robinson y la 99.ª edición del tradicional Abierto de Golf, tres eventos que, combinados, traccionaron visitantes de distintos perfiles y con distintos motivos de viaje. Eso es exactamente lo que busca cualquier ciudad que quiera vivir del turismo los doce meses del año, no solo en enero o en Semana Santa.
El impacto no se quedó en los hoteles. La gastronomía, el comercio y los prestadores turísticos sintieron el movimiento. Cuando una ciudad logra que un visitante llegue, coma, compre y vuelva, el efecto multiplicador es real y concreto, no un número en una planilla.
El dato que más llama la atención es el del turismo de reuniones y eventos: durante el primer semestre de este año, ese segmento creció un 195% respecto del mismo período de 2025. No es un salto menor. Habla de un trabajo sostenido de planificación y promoción que está dando resultados medibles.
Detrás de esa estrategia están la Subsecretaría de Turismo y el Ente Mixto Concordiense de Turismo (EMCONTUR), que tienen como objetivo central seguir atrayendo congresos, competencias y encuentros para que Concordia no dependa solo de las temporadas tradicionales. El desafío es grande: sostener ese ritmo, diversificar la oferta y convencer a organizadores de eventos de que esta ciudad tiene la infraestructura y el atractivo para recibirlos. El fin de semana pasado fue una muestra de que el camino está bien trazado.


