Más de diez focos de incendio se registraron en las islas de Entre Ríos, frente a distintas localidades santafesinas, y la sospecha que sobrevuela es la más incómoda: no habrían sido accidentales.
Marcos Escajadillo, funcionario a cargo del seguimiento del siniestro, confirmó que los focos estaban prácticamente extinguidos al momento de dar el parte. Pero lo que no se apaga tan fácil es la pregunta de fondo: ¿quién los encendió, y por qué?
Las autoridades explicaron que la cantidad de focos, su distribución y las condiciones en que fueron detectados generan sospechas fundadas de que los incendios fueron provocados de manera intencional. No es la primera vez que las islas entrerrianas son escenario de este tipo de episodios, y cada vez que ocurre el debate sobre el control del territorio insular vuelve a la superficie con urgencia.
Los incendios en las islas no son un problema menor: afectan ecosistemas frágiles, ponen en riesgo la fauna autóctona y generan columnas de humo que impactan en la calidad del aire de las poblaciones costeras a ambas márgenes del río. Que haya más de diez focos activos al mismo tiempo no es algo que ocurra por casualidad ni por un descuido aislado.
Las investigaciones siguen en curso para determinar el origen exacto de cada foco y, eventualmente, identificar responsables. Mientras tanto, los equipos de control de incendios trabajan para asegurarse de que ningún rebrote vuelva a comprometer la zona.


