Misión cumplida. El contingente argentino que participó de la Operación Colombia de Ayuda Humanitaria regresó al país tras un despliegue que dejó números concretos y contundentes sobre el terreno.
El grupo operó en Quibdó, una de las zonas más castigadas del Pacífico colombiano, y logró potabilizar cerca de 250.000 litros de agua en el marco de la operación. Además, distribuyó más de 40.000 sachets de agua segura a la población local.
El componente sanitario fue igualmente significativo: se realizaron unas 200 atenciones médicas, y el dato que más pesa es la distribución etaria de esas prestaciones. El 70% de las atenciones fueron destinadas a niños, lo que da una dimensión precisa de la vulnerabilidad de la población que recibió asistencia.
La operación es parte de los compromisos humanitarios internacionales que sostiene Argentina a través de sus fuerzas y organismos especializados en emergencias y cooperación exterior. El regreso del contingente cierra un ciclo de trabajo en condiciones exigentes, lejos de casa y en un contexto de necesidad real.
Los números hablan solos: agua potable, atención médica y presencia donde hacía falta.


