El dato es duro y no admite muchas vueltas: más argentinos se endeudan y más argentinos dejan de pagar. Un informe titulado “No es la gente: es la economía”, elaborado por MATE, pone sobre la mesa la evolución del endeudamiento de las personas en los últimos dos años y apunta con nombre y apellido a un actor que creció a la par de la morosidad: Mercado Libre.
El trabajo utilizó la base completa de la Central de Deudores del Sistema Financiero del BCRA correspondiente a junio de 2026 y un panel de 24 meses, entre julio de 2024 y junio de 2026. También incorporó datos de salarios y jubilaciones del INDEC y ANSES, tasas de interés del BCRA y los balances de la propia Mercado Libre. El universo analizado excluye empresas y organismos públicos, y se concentra en créditos de consumo, dejando afuera hipotecarios, prendarios y préstamos con garantía autoliquidable.
El informe define mora como los atrasos superiores a 90 días, es decir, las situaciones 3, 4 y 5 de la Central de Deudores. Y la conclusión es clara: la proporción de deudores en mora aumentó de manera significativa en el período analizado. Hay una aclaración técnica importante: en julio de 2024 cambió el conjunto de entidades que reportan al Banco Central, lo que hizo caer el número registrado de 11,1 millones a 8,3 millones de deudores de un mes para el otro. MATE aclara que eso no significa que tres millones de personas dejaron de estar endeudadas, sino que cambió el universo medido. Dentro de cada tramo, la tendencia es ascendente.
Uno de los ejes más fuertes del informe es el rol del crédito no bancario y, en particular, el lugar que ocupa Mercado Libre en la expansión reciente de la morosidad. MATE analizó específicamente a 1,6 millones de personas cuya primera mora se produjo entre julio de 2025 y marzo de 2026, luego de al menos 12 meses sin incumplimientos. El proceso que describe el informe es el de una “bola de nieve”: deudas pequeñas que se van acumulando con distintos prestamistas hasta que varias entran en mora al mismo tiempo.
Lo que ocurre después tampoco es menor. Cuando una deuda pasa a mora profunda, el saldo informado por la entidad queda prácticamente congelado. En el caso de Mercado Libre, MATE detectó que el 83% de los saldos en mora profunda se repitió exactamente igual al mes siguiente. El problema es que esos montos no reflejan el peso real que tenía la deuda al momento del incumplimiento: con la inflación acumulada, una cifra que hoy parece manejable podía representar un esfuerzo económico considerablemente mayor cuando la persona dejó de pagar.
El informe también vincula la evolución del endeudamiento con la trayectoria de los ingresos, cerrando un círculo que el título del trabajo anticipa sin rodeos: no es un problema de conducta individual, sino de condiciones económicas. La expansión del crédito de consumo a través de plataformas digitales llegó a sectores que antes no accedían al sistema financiero formal, pero lo hizo en un contexto de salarios que no acompañaron el costo de vida. El resultado está en los números de la Central de Deudores.


