Tuvieron que abandonar su propia tierra para no terminar lastimados. Eso es lo que denuncia una familia propietaria de un predio de aproximadamente 120 hectáreas lindante con el río Uruguay, en el sector conocido en Concordia como Playa Los Tomates. El episodio ocurrió el martes pasado, alrededor de las 10 de la mañana, y terminó con piedras volando, un machete en mano y los dueños del campo huyendo.
La familia se había trasladado hasta el lugar para iniciar la demolición de una antigua construcción de hormigón de dos plantas, conocida como “la casona”, que según sostienen presenta riesgo de derrumbe. Contrataron maquinaria y comenzaron con los trabajos. Lo que vino después no lo esperaban.
Según el relato de los denunciantes, primero apareció un hombre a caballo que preguntó qué estaban haciendo. Le aclararon que estaban dentro de una propiedad privada y le pidieron que se retirara. Unos diez minutos después, llegaron más personas: en carro, a pie y en motocicleta. La situación escaló rápido.
Los propietarios aseguran que varias personas comenzaron a arrojar piedras con gomeras, que impactaron contra una camioneta y contra la maquinaria. Uno de los hombres, según la denuncia, portaba un machete mientras se desplazaba a caballo. El clima de intimidación fue suficiente para que la familia tomara la decisión de irse.
“Nosotros, los propietarios, tuvimos que abandonar nuestra propia tierra para preservar nuestra integridad física”, expresó uno de los integrantes de la familia en el relato que difundieron sobre lo ocurrido. Una frase que resume la gravedad de lo que denuncian.
Ante la situación, intentaron pedir ayuda. Se comunicaron con la Comisaría 6° de La Bianca, desde donde les informaron que en ese momento no contaban con un vehículo adecuado para llegar hasta el predio. También avisaron a Prefectura Naval Argentina, desde donde se habría intentado acudir al lugar. Ninguna de las dos fuerzas pudo intervenir a tiempo.
Los hechos fueron denunciados ante las autoridades y, según informaron los propietarios, se entregaron registros audiovisuales que podrían ayudar a identificar a los involucrados.
Este episodio no surge de la nada. La familia sostiene que el conflicto lleva varios años y está relacionado con la presencia de personas dentro del inmueble, especialmente en la zona de la costa y del bosque en galería. Pese a ser titulares registrales del predio y afrontar las obligaciones tributarias correspondientes, en distintas oportunidades habrían encontrado personas ocupando sectores de la propiedad. En reiteradas ocasiones, para evitar enfrentamientos, optaron por retirarse. Esta vez, sin embargo, la situación habría escalado a un nivel que consideran de mayor gravedad.
La familia reclama que se investigue lo ocurrido, que se determinen las responsabilidades y que se les garantice poder ingresar al inmueble para continuar con los trabajos sobre la construcción que, según sostienen, representa un riesgo real de derrumbe. La investigación judicial deberá establecer qué ocurrió dentro del predio, quiénes participaron y qué responsabilidades corresponden a cada parte.


