Silvina Crosa (55) y Pedro Issler (13) nadaron frente al Perito Moreno y rompieron récords en la cuarta edición de la Copa del Mundo de aguas gélidas
En una demostración épica de valentía, disciplina y alto rendimiento, los nadadores entrerrianos, oriundos de Villaguay, Silvina Crosa (55) y Pedro Issler (13) protagonizaron una actuación memorable en la cuarta edición de la Copa del Mundo de Aguas Gélidas (Winter Swimming World Cup), disputada en El Calafate, Santa Cruz.
En diálogo con UNO, Silvina detalló las sensaciones de una experiencia inolvidable frente al imponente Glaciar Perito Moreno, donde compitieron sin traje de neoprene en una piscina flotante instalada sobre el Lago Argentino a solo 2 °C de temperatura. La delegación de Villaguay no solo conquistó decenas de podios frente a 300 atletas de 15 países, sino que el joven Pedro, de 13 años, se convirtió en el participante más chico del certamen y estableció dos nuevos récords del mundo en la categoría menor de 20 años.
La actuación del adolescente villaguayense fue perfecta. Compitiendo en la categoría de menores de 20 años (donde por estricto reglamento de seguridad la distancia máxima permitida es de 100 metros), Pedro arrasó en cada una de las pruebas en las que se tiró al agua. Se adjudicó la medalla de oro en los 25, 50 y 100 metros Pecho; en los 25, 50 y 100 metros Libre; y en los 25 metros Mariposa.
El verdadero hito histórico se produjo cuando los altavoces de la organización anunciaron las marcas oficiales de las pruebas de fondo en la piscina flotante. Pedro quebró el récord mundial de aguas gélidas en los 100 metros libre, desplazando la marca previa que ostentaba un deportista polaco, y repitió la hazaña en los 100 metros pecho tras superar el registro de un nadador rumano.
“La verdad es que no habíamos mirado cuáles eran las marcas de los récords antes de competir. Terminaron las pruebas y avisaron por los parlantes que había un récord mundial; todos pensábamos que eran los competidores rusos porque venían haciendo varias marcas, pero no, era Pedro. De pronto se asomaba una bandera argentina en la pantalla. Fue un momento de muchísima emoción”, relató Silvina, su mamá, con el orgullo a flor de piel. Pedro, formado deportivamente en su ciudad natal y federado por la Asociación Litoral de Natación con sede en Paraná, ya había sido el competidor más joven de la agrupación de Aguas Frías (NAF) en ediciones previas y ahora dejó su huella imborrable a nivel global.
Jerarquía, podios e hito
Por su parte, Silvina Crosa volvió a demostrar por qué es una referente indiscutida de las aguas frías en el país. En la categoría de 55 a 59 años, la representante entrerriana completó un calendario altamente exigente al competir en todas las distancias disponibles. Silvina se consagró campeona mundial con el primer puesto en los 25, 50, 100 y 200 metros Pecho. Asimismo, obtuvo la medalla de plata (segundo puesto) en los 25 metros Mariposa, en los 25, 50, 100 y 200 metros Libre.
Uno de los momentos más desafiantes llegó fuera de la piscina flotante, en la prueba extrema de 300 metros de aguas abiertas en el Canal de los Témpanos. “Nos llevaron en embarcación hasta 300 metros de la costa y tuvimos que regresar nadando hasta la orilla. Ahí logré el tercer puesto de mi categoría”, explicó la nadadora. Gracias a la acumulación constante de puntos en las diferentes especialidades, Silvina finalizó en un histórico cuarto lugar en la clasificación general femenina entre más de 260 nadadores de potencias de todo el planeta.
Compartir esta vivencia en el agua con su hijo representa un valor afectivo que supera cualquier medalla. “Practicar un deporte con un hijo y compartir este tipo de torneos internacionales es maravilloso. El año pasado ya habíamos compartido la travesía Capri-Nápoles en un relevo, y esta vez verlo cumplir su sueño en la Copa del Mundo fue una felicidad enorme”, remarcó.
Practicar en Entre Ríos
Lograr semejante rendimiento atlético desde una provincia con clima templado-cálido implica un esfuerzo de aclimatación sumamente complejo. Mientras competidores de Noruega, Finlandia, Suecia o la Patagonia argentina están habituados a nadar en temperaturas bajo cero durante todo el año, la dupla de Villaguay debió agudizar el ingenio y la fuerza de voluntad.
“Nosotros vamos en clara desventaja geográfica, pero buscamos nivelarlo con entrenamiento extremo. Cuando el arroyo Villaguay estuvo en sus días más fríos, a unos 9 grados, en lugar de nadar diez minutos nos quedábamos una hora entera adentro para generar tolerancia a la hipotermia. También recurrimos a bañaderas con hielo y aprovechamos la pileta exterior del Club, que se mantiene abierta todo el año y en las mañanas de heladas intensas llegó a estar a 8 grados”, detalló Silvina sobre la exigente preparación previa.
Un escenario de ensueño
El marco natural del certamen agregó un tinte épico a la competencia. Por primera vez en la historia de la Winter Swimming World Cup, la fecha se disputó fuera de Europa. Frente al imponente glaciar Perito Moreno, los organizadores montaron una piscina flotante que garantizó condiciones óptimas y permitió la homologación oficial de los tiempos.
“Fue maravilloso e imponente. Este invierno en Calafate estuvo todo tapado de nieve, algo que no había pasado en ediciones anteriores. Tardábamos dos horas en llegar al parque por los caminos nevados y nadamos mientras caía la nieve. Te olvidás del frío del agua cuando estás ahí adentro”, recordó.
Para combatir el impacto térmico de los 2 °C y la intemperie, la organización dispuso pequeños saunas secos cerca del área de competencia. “Al salir del agua, ingresás inmediatamente al sauna, te cambiás la malla mojada por una seca y te abrigás rápidamente para la siguiente prueba. El cuerpo se acomoda y se adapta con los días”, acotó.
El futuro
Lejos de tomarse un descanso, la agenda de los nadadores de Villaguay continúa repleta de desafíos. Pedro compite quincenalmente en los torneos de la Federación Entrerriana y se prepara para disputar en noviembre su tercer Campeonato Nacional de Cadetes. En tanto, Silvina apunta sus cañones al Campeonato Panamericano Master que se desarrollará en Buenos Aires, además de las fechas restantes de aguas abiertas frías en Santa Fe y Paraná.
Por primera vez
Con la confirmación de que El Calafate albergará en agosto de 2028 la gran final del Campeonato Mundial de Aguas Gélidas, la dupla entrerriana ya sueña con volver a representar a la provincia y a la Argentina en el escenario más imponente del planeta.

El evento internacional reunirá a más de 1.700 nadadores provenientes de más de 50 países, quienes competirán en aguas con temperaturas cercanas al punto de congelación.
La elección de El Calafate representa un hecho histórico para este deporte, ya que será la primera vez en más de 30 años que el campeonato se realizará fuera de los países nórdicos, regiones donde tradicionalmente se desarrollan este tipo de competencias.
La candidatura argentina fue impulsada por la organización deportiva Fundación Nadando Argentina, encabezada por el nadador de aguas frías Matías Ola, junto a organismos vinculados a la promoción turística internacional como Inprotur y la marca país Visit Argentina.
Fuente: Diario Uno de Entre Ríos


