El expediente que tiene en el centro al exasesor de Javier Milei, Cerimedo, dio un giro contundente este viernes 21 de agosto: la fiscalía pidió que quede preso de manera preventiva sin límite de tiempo, y si eso no prosperara, que se aplique el máximo legal de 180 días de detención preventiva.
El documento presentado por los fiscales es directo y sin vueltas: según la acusación, Cerimedo dirigió una emboscada con el objetivo de matar a su novia. El móvil que señala la investigación es tan crudo como revelador: el embarazo de la víctima habría sido el detonante del plan.
La figura de prisión preventiva sin límite es una herramienta de máxima gravedad dentro del sistema procesal, y que la fiscalía la solicite desde el arranque habla de la solidez que los investigadores creen tener en su expediente. No es un pedido menor ni rutinario: implica que el acusado representa, a criterio del Ministerio Público, un riesgo real de fuga o de entorpecimiento de la investigación.
El caso sacudió al entorno del gobierno nacional desde que se conoció la vinculación de Cerimedo con la administración Milei, donde se desempeñó como asesor antes de que estallara el escándalo. La causa involucra un ataque a balazos que, según la acusación, no fue un hecho espontáneo sino una operación planificada.
La investigación continúa avanzando y la resolución sobre la prisión preventiva definirá el marco en el que se desarrollarán las próximas etapas del proceso judicial.


