La Justicia cerró un capítulo largo y pesado: Leonardo Airaldi recibió una condena de 12 años de prisión y una multa que supera los $118 millones por su rol al frente de una organización dedicada al tráfico de drogas.
Según la acusación, Airaldi no fue un engranaje menor del esquema: fue considerado responsable de liderar, financiar y abastecer la red. Una estructura que, de acuerdo a lo establecido en el juicio, funcionó de manera sostenida entre 2019 y 2024, cinco años en los que el negocio ilegal se mantuvo activo.
El fallo es contundente en su lectura: no se trató de un hecho aislado ni de un operador de bajo perfil. La condena apunta directamente a quien, según la Justicia, tenía el mando y los recursos para mantener en pie la organización durante ese período. Ese dato —la continuidad y la escala— fue determinante para la pena que se le impuso.
La multa millonaria, que acompaña a la pena de prisión, busca golpear también el costado económico del delito: uno de los ejes centrales en las causas de narcotráfico, donde el dinero es tanto el motor como el objetivo. $118 millones que el Estado reclama como parte del daño causado.
Con esta sentencia, el caso Airaldi queda sellado judicialmente, aunque la investigación sobre los alcances reales de la red y sus eventuales conexiones puede seguir abierta en otras aristas del expediente.


