Un año de puertas abiertas, de platos servidos y de camas tendidas para quienes no tienen dónde dormir. El hogar de Cáritas Paraná para hombres en situación de calle llegó a su primer aniversario con nombre propio: San Francisco de Asís, el santo que eligió la pobreza y la fraternidad como bandera, y que ahora da identidad a este espacio que la diócesis paranaense sostiene con voluntad y colecta popular.
La jornada de celebración no fue un acto protocolar. Fue un almuerzo comunitario compartido entre quienes viven en el hogar, los voluntarios y las autoridades de Cáritas, más la inauguración de un mural que desde ahora marca la historia del lugar en una pared. Esas son las formas en que la solidaridad se hace visible: no con discursos, sino con comida y pintura.
El dato económico que acompaña el aniversario también habla del respaldo de la comunidad: la última Colecta Anual de Cáritas superó los 90 millones de pesos, una cifra que refleja el compromiso de los paranaenses con una obra que atiende una de las problemáticas más crudas de cualquier ciudad: la gente que duerme en la calle.
Un año no es poco para un proyecto de este tipo. Sostener un hogar, con todo lo que implica en términos de gestión, recursos humanos y contención, exige más que buenas intenciones. Cáritas Paraná lo hizo, y el aniversario es la prueba de que el modelo funciona. El nombre elegido para el hogar no es casual: Francisco de Asís es, precisamente, el símbolo de quien lo dejó todo para estar con los más vulnerables. Una elección que dice mucho sobre el espíritu que mueve a quienes trabajan ahí adentro todos los días.


