La madrugada del sábado no fue tranquila en Entre Ríos. Un temporal con fuerte actividad eléctrica y ráfagas de viento golpeó distintas zonas de la provincia y dejó su marca en la infraestructura eléctrica: cortes de suministro que afectaron a localidades dispersas a lo largo del territorio provincial.
Los desperfectos se registraron en instalaciones de alta, media y baja tensión, lo que da una idea del alcance del fenómeno meteorológico. No se trató de un corte puntual en un barrio o una línea: el temporal pegó en varios puntos al mismo tiempo, complicando la respuesta de las empresas distribuidoras y extendiendo los tiempos de reposición del servicio.
Este tipo de eventos no es novedad en el invierno entrerriano, pero eso no los hace menos incómodos. Quedarse sin electricidad en plena noche fría, sin calefacción y sin información clara sobre cuándo vuelve la luz, es una situación que los vecinos afectados conocen demasiado bien. La pregunta que siempre queda flotando es si la red está en condiciones de resistir lo que el clima tiene para dar, o si cada temporal fuerte va a terminar en el mismo resultado.
Las condiciones meteorológicas intensas que se registraron en la madrugada del sábado afectaron de manera simultánea diferentes puntos de la provincia, lo que complejizó las tareas de restablecimiento. Las cuadrillas técnicas debieron trabajar en distintos frentes para normalizar el suministro en cada una de las localidades de Entre Ríos que sufrieron interrupciones.


