La paritaria docente de Entre Ríos volvió a romperse. El Gobierno provincial puso sobre la mesa una propuesta de aumento en dos tramos —tres y cuatro por ciento— y los principales gremios del sector la rechazaron de plano, declarándose en estado de beligerancia. La tensión no es nueva, pero esta vez el escenario es más áspero: el Ejecutivo cerró la puerta a una nueva reunión y los sindicatos ya hablan de paro y movilización.
El secretario general de AGMER, Abel Antivero, fue directo: la propuesta «no está a la altura de las circunstancias» y «no responde a las necesidades de la economía de los trabajadores de la educación». El gremio pidió mejorar la oferta y fijar un nuevo encuentro para la semana próxima, pero los representantes del Gobierno respondieron que era la propuesta definitiva. «Por eso nos declaramos en estado de beligerancia», señaló Antivero.
Los planteos de AGMER son los mismos de siempre, y siguen sin respuesta: el blanqueo de los montos no remunerativos del FOPID, adelantar uno de los tramos previstos para septiembre para que se liquide con los haberes de agosto, y reabrir la discusión salarial ese mismo mes. «El Gobierno dijo que no», resumió el dirigente sin rodeos.
Sobre la posibilidad de que el Ejecutivo provincial vuelva a imponer el aumento por decreto —como ya ocurrió en rondas anteriores—, Antivero no lo descartó: «Es una hipótesis concreta. No es temor, es un análisis de una situación que puede llegar a ocurrir». Para el lunes, AGMER convocará a un plenario de secretarios generales para definir los pasos a seguir ante el reinicio de clases tras el receso invernal.
En la misma línea, el secretario adjunto de AMET (Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica Regional Entre Ríos), Fabián Monzón, reconoció que la oferta mejoró respecto de la anterior, pero insistió en que sigue siendo insuficiente. «Se mejoró algo, pero no lo suficiente. No es una propuesta que podamos analizar con las bases porque no recompone el salario con toda la pérdida que hemos tenido», sostuvo. Según Monzón, los docentes acumulan en lo que va del año un deterioro del poder adquisitivo de prácticamente el 14 por ciento.
Consultado sobre qué porcentaje debería ofrecer el Gobierno para cerrar un acuerdo, Monzón evitó dar una cifra: «No tenemos un número porque la pérdida ha sido muy grande. Lo que necesitamos es una propuesta seria que realmente pueda ser analizada». AMET también solicitó la intervención de la Secretaría de Trabajo para avanzar con el cierre administrativo de la negociación.
La conflictividad no se agota en la paritaria. AGMER mantiene además una agenda de protesta contra la reforma previsional: la carpa instalada en Plaza Mansilla continuará funcionando los martes y miércoles, y para el 15 de julio —fecha prevista para el tratamiento del proyecto en el Senado provincial— el gremio convocará a un paro y una movilización junto a la Multisectorial. El calendario de presión sobre el gobierno de Rogelio Frigerio no hace más que densificarse.


