El km 53 de la Autovía 14 fue escenario este miércoles de una manifestación de trabajadores que reclaman por los despidos en Laboratorios Pyam y Unionbat, dos empresas radicadas en el Parque Industrial de Gualeguaychú. Una fabrica insumos para agua potable; la otra, baterías para automóviles. Las dos, con decenas de empleados en la calle.
La protesta, que se extendió desde las 13 hasta las 15 horas, fue pacífica y sin cortes de ruta. Los trabajadores repartieron volantes a los automovilistas para visibilizar lo que desde la CGT denominan un “industricidio”: la destrucción sistemática del tejido productivo bajo el actual gobierno nacional. La elección del lugar no fue casual: ese mismo kilómetro fue el epicentro de las movilizaciones agropecuarias contra la Resolución 125 en 2008, y más recientemente escenario de protestas contra la reforma previsional de estatales y docentes. Ahora el reclamo es más crudo: puestos de trabajo que desaparecen sin que nadie los reponga.
El secretario general de la CGT, De Los Santos, fue contundente al señalar que el gobierno prometió ampliar las fuentes de trabajo y está haciendo exactamente lo contrario. “Acá hay trabajadores con 25 años de antigüedad”, dijo en referencia a Unionbat, empresa que dejó a un centenar de empleados sin sustento y mantiene sus puertas cerradas impidiendo el ingreso del personal. La Provincia dictó la conciliación obligatoria, pero no fue acatada: uno de los fundamentos para el incumplimiento fue la baja de la ART, maniobra que impedía la reincorporación. En el caso de Pyam, la planta sigue operando y los 11 trabajadores despedidos fueron reincorporados tras la misma resolución provincial.
La movilización no estuvo sola. Al mismo tiempo, sobre la misma Autovía 14 pero a la altura del ingreso a Concepción del Uruguay, trabajadores de GTA (Granja Tres Arroyos) protestaban por el cierre del frigorífico avícola que la empresa ejecutó en mayo pasado, dejando a 900 empleados sin sustento. En Gualeguaychú también se sumaron ATE y la CTA. La imagen es elocuente: un corredor de ruta que conecta ciudades y que este miércoles también conectó reclamos.
De Los Santos apuntó además contra los concejales del oficialismo de Gualeguaychú, que se negaron a adherir a un proyecto de resolución de solidaridad con los despedidos. “Vivimos en la misma comunidad, saben del impacto que esto genera y, sin embargo, parecen estar ajenos”, señaló. Para el dirigente gremial, esa actitud refleja la obsecuencia de los sectores políticos alineados con el gobierno nacional y provincial. La conciliación obligatoria incumplida, las puertas cerradas de Unionbat y los volantes repartidos en la ruta son, por ahora, el mapa de una crisis laboral que no da señales de frenarse.


