En Concordia, la idea es dejar de depender del buen ánimo de los candidatos. Compromiso por Concordia presentó un proyecto de ordenanza para que los debates públicos obligatorios formen parte de cada elección municipal.
La iniciativa fue ingresada al Departamento Ejecutivo Municipal para que el intendente la eleve al Concejo Deliberante y comience su tratamiento. Desde el espacio vecinal explicaron que el objetivo es que los debates no dependan de acuerdos circunstanciales entre partidos ni de la voluntad de los candidatos. La propuesta busca que la instancia sea institucional y previa a cada elección.
El proyecto propone dos encuentros separados: uno para la intendencia y otro para la viceintendencia. Desde Compromiso por Concordia sostienen que ambas candidaturas deben tener la misma posibilidad de exponer propuestas y responder ante la ciudadanía. En Concordia, el viceintendente también preside el Honorable Concejo Deliberante, el órgano que debate y sanciona ordenanzas.
Para garantizar la independencia y la transparencia, la organización técnica quedaría en manos de una comisión integrada por representantes de la UNER, la UADER y la UTN, Facultad Regional Concordia. Esa comisión tendría a su cargo la definición de la metodología, los ejes temáticos, la selección de preguntas y la designación de moderadores. El texto establece que no debería existir intervención editorial de funcionarios municipales ni de autoridades partidarias.
Los partidos y agrupaciones con candidaturas oficializadas podrán participar a través de una mesa de representantes. Podrán proponer reglas generales y formular observaciones, aunque no tendrán control sobre las preguntas concretas que se realicen durante los debates. Esa distinción es central: las reglas se discuten, pero las preguntas no se dirigen.
Entre las condiciones previstas figuran la igualdad de tiempos para todos los postulantes, la realización de sorteos públicos y la transmisión en directo, abierta y sin edición. También se prevé la disponibilidad posterior de las grabaciones para su consulta. Es decir, el debate no quedaría solo en el momento de la transmisión, sino que dejaría un registro público.
Si un candidato no asiste, el debate se realizaría de todos modos. El proyecto establece que se mantenga un atril identificado con el nombre del ausente y que la inasistencia quede registrada públicamente. Además, se propone aplicar multas ante ausencias injustificadas, respetando el derecho de defensa y el procedimiento administrativo correspondiente.
La eventual sanción no podrá afectar las candidaturas ni modificar los resultados electorales. Es una precisión importante: la multa no cambia la elección. La idea es que la ausencia tenga consecuencias administrativas, no que se convierta en un mecanismo para alterar la competencia.
Desde Compromiso por Concordia señalaron que el proyecto forma parte de una serie de iniciativas que el espacio viene elaborando y acercando al Municipio durante 2026. También manifestaron su disposición a concurrir ante el Departamento Ejecutivo o el Concejo Deliberante para explicar los fundamentos de la iniciativa. El objetivo declarado es colaborar con su análisis y eventual perfeccionamiento.
La pregunta que queda en el aire es si Concordia va a institucionalizar la rendición de cuentas antes de las urnas. ¿Vos elegirías sin escuchar propuestas? No se trata de un debate más, sino de convertir la exposición pública de propuestas en una regla.


