El Carnaval de Concordia vuelve a la mesa de licitación, pero con un sabor a revancha. El municipio oficializó el segundo llamado para concesionar la edición 2027, después de que la única oferta del primer procedimiento quedara fuera por documentación incompleta. El dato no es menor: la ciudad quiere privatizar el corsódromo, pero todavía no sabe si va a tener competencia real.
El Decreto N° 1.020/2026, firmado por el intendente Francisco Azcué el 29 de octubre y publicado en el Boletín Oficial de este viernes, dejó formalizado el nuevo procedimiento. En la apertura de la Licitación Pública EPC N° 01/2026, realizada el 28 de octubre, solo se presentó un oferente: Luciano René Ancarola. La comisión evaluadora consideró que la propuesta no reunía toda la documentación exigida por el pliego, y por eso la oferta fue declarada inadmisible.
Aquí aparece el primer problema de fondo: si el primer llamado no logró arrancar, ¿qué chances tiene el segundo de encontrar interesados? El decreto autoriza un nuevo procedimiento con un pliego actualizado, pero la Dirección de Compras y Suministros todavía debe fijar la fecha de apertura. Mientras tanto, la incógnita se mantiene: quién va a querer hacerse cargo de un espectáculo que exige inversión, logística y riesgo.
El primer pliego planteaba seis noches de desfile en el Corsódromo Atanasio Bonfiglio: 23 y 30 de enero, y 6, 8, 13 y 20 de febrero. Entre las obligaciones principales estaba un piso de $480 millones en premios para las cuatro comparsas y la entrega al municipio de un mínimo del 3% de la recaudación bruta por venta de entradas. Además, el oferente debía presentar una garantía de $50 millones y, si resultaba adjudicatario, constituir otra por el monto total de los premios comprometidos.
El pliego también trasladaba al organizador costos de infraestructura, tribunas, sonido, iluminación, sanitarios, seguridad, servicios médicos, seguros, promoción y logística. Es decir, el concesionario no solo tendría que producir el desfile, sino sostener la operación completa del evento. Eso pesa en cualquier evaluación económica, sobre todo cuando no hay una base clara de inversión mínima para producir el espectáculo.
Ahí está el punto que puede definir el segundo llamado: el primer documento exigía que cada oferente detallara cuánto pensaba invertir, pero no establecía un piso común. Sin ese piso, el municipio corre el riesgo de recibir propuestas que suenen bien en papel y queden débiles en la calle. Por eso, la nueva publicación del pliego va a ser clave para saber si se endurecen las condiciones o se mantienen las mismas exigencias.
El Decreto 1.020/2026 no detalla todavía los cambios incorporados al nuevo pliego. La publicación de las condiciones y la fecha de apertura permitirán conocer qué exigencias deberán cumplir los interesados en hacerse cargo del Carnaval 2027. Por ahora, Concordia tiene el segundo llamado aprobado administrativamente, pero la licitación todavía no arranca de verdad.


