El avión papal tocó tierra en Montevideo y la visita que venía de ser incertidumbre se volvió certidumbre. León XIV aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Carrasco tras casi 14 horas de vuelo desde Roma.
El pontífice estadounidense quedó recibido por el presidente uruguayo Yamandú Orsi y arrancó su primera gira apostólica por América Latina. Será el segundo papa en visitar Uruguay, 38 años después de Juan Pablo II.
La visita también tiene un peso político que no podés pasar por alto. Uruguay, el país más laico del continente, recibe a un papa después de casi cuatro décadas. Que el recorrido siga sin cambios es una señal de que la agenda diplomática y religiosa pudo sostenerse.
El dato sanitario no era menor: apenas semanas antes del viaje, el papa había sido operado de un cáncer de pulmón. La Iglesia Católica uruguaya incluso evaluó aplazar la visita hasta después de enero. Finalmente, la agenda no necesitó cambios.
El recorrido en Uruguay se extenderá hasta el 8 de noviembre y tendrá actividades en tres ciudades. La primera misa está prevista para el sábado 7 en Paysandú, en el Parque París Londres, con la ciudad vestida de amarillo y blanco.
El aterrizaje fue a las 16:20 hora local en Carrasco, luego de un vuelo que pasó sobre la costa de Brasil. El Vaticano difundió imágenes del pontífice en el vuelo AZ04000, ante la prensa que lo acompaña rumbo a Montevideo.
Para Argentina, el dato central es que el papa llegará el domingo 8 y permanecerá cuatro días. La visita combinará actos oficiales, celebraciones religiosas y encuentros con distintos sectores sociales, un recorrido que va a ordenar la semana política y religiosa del país.
En Perú, una señal de la visita ya estaba instalada. Una estatua de 14 metros de altura fue instalada esta madrugada en el parque Niño Gaelito de La Punta, en el Callao, entre aplausos de vecinos y trabajadores.
El hecho no ocurre en Entre Ríos, pero la visita a Argentina pone al país en el centro de una gira que ya empezó en Montevideo. Si el papa viene con la agenda intacta después de la operación, el recorrido se vuelve una señal: la Iglesia vuelve a cruzar el continente con un pontífice que llega con el peso de representar a millones.
La gira completa dura 12 días y tendrá tres paradas: Uruguay, Argentina y Perú. Es la primera gira apostólica del pontífice por América Latina y llega con la agenda sin cambios.


